En medio del inicio del Mundial 2026, la joven figura de Costa de Marfil, Yan Diomande, conmovió y sorprendió a todo el mundo con la publicación de una carta abierta dedicada a su hermana que murió cuando ambos eran adolescentes. “Quizás podría haberla protegido”, se autorecriminó.
El delantero que jugó en la victoria frente a Ecuador por 1 a 0 en el grupo E, escribió unas duras y sensibles palabras contando la dura infancia que tuvo y el rol fundamental que cumplió su hermana Roxane en su carrera, pero quien falleció cuando tenía 15 años luego de haber sido envenenada en una fiesta.
“¿Recuerdas cuando alguien me compró una camiseta falsa del United y escribí Ronaldo 7 en la espalda con un rotulador negro? No sabíamos si éramos ricos o pobres. Solo conocíamos la felicidad”, comenzó con la misiva y una foto que refleja ese recuerdo cuando ambos eran unos niños.
En la misma, enumera una serie de momentos y deja plasmado el apoyo y la insistencia de Roxane en estar pendiente que entrene y enfoque su vida en el fútbol: “¿Recuerdas cuando volvía a casa y les decías a mis amigos del barrio: ‘¿Por qué dejaste de entrenar? Yan no te va a comprar coches. Tienes que seguir trabajando’? Tenías 10 años y ya eras mi agente”.
El futbolista mundialista recordó cuando le hicieron una prueba en el Bournemouth, Chelsea, Rangers, Olympiacos, Crystal Palace, pero no quedó. “Mi visa había expirado. Mi sueño se había acabado. Me enviaron de vuelta a África y lloramos juntos. Fuiste tú quien nunca dejó de creer. Unas semanas después, fiché por el Leganés y derramamos lágrimas diferentes. Eso fue cuando todavía tenía emociones. Ahora no siento nada”, recordó.
El momento más duro de Yan Diomande: la muerte de su hermana, Roxane
Yan Diamonde recordó que en su mejor momento, tras el debut ante nada más ni nada menos que el Real Madrid le llegó la peor noticia. Alguien de Costa de Marfil lo llamaba sin parar, pero estaba molesto y por eso no atendía. Cuando por fin lo hizo, fueron drásticos y contundentes: "Tu hermana se fue. Alguien le puso algo en la bebida en una fiesta y nunca despertó’. Tenía 15 años”.
“Quizás fue envidia. Quizás es algo que pasa en nuestro país. Quizás podría haberla protegido”, se recriminó y dejó en claro que no recuerda haber derramado una lágrima el día que se lo dijeron, había quedado completamente en shock. Las lágrimas llegaron semanas más tarde, cuando marcó su primer gol como profesional frente al Espanyol y se derrumbó sobre el césped.
De igual modo, reconoció que intenta confiar en el plan de Dios, ya que “es todo lo que puedo hacer”. “No intento olvidar, porque sé que no olvidaré. Lo único que puedo hacer es usar el dolor para esforzarme más y lograr todo lo que soñamos”, agregó.
“Escribí esto porque no puedo hablar de ello. Escribí esto porque quiero que sepas que me aseguraré de que tu recuerdo perdure. Me aseguraré de que todo el mundo conozca tu nombre. El mundo entero. Todo lo que hago en un campo de fútbol, es por ti”, expuso el futbolista.