El Gobierno de Italia autorizó un protocolo con 13 medidas contra el antisemitismo en los estadios de fútbol de la Serie A. Entre las más destacadas prohibió el uso del número 88 en las camisetas por ser utilizado por grupos vinculados al nazismo.
El Gobierno de Italia autorizó un protocolo con 13 medidas contra el antisemitismo en los estadios de fútbol de la Serie A. Entre las más destacadas prohibió el uso del número 88 en las camisetas por ser utilizado por grupos vinculados al nazismo.
Con esta resolución, que fue firmada en el Palacio del Viminale, se determinó que el 88 está identificado con la simbología nazi, ya que se lo relaciona con el saludo "Heil Hitler" debido a que la h es la octava letra del alfabeto.
En la Serie A, durante la temporada 2022/23, habrá dos futbolistas que optaron por ese número, ambos croatas: Mario Pasalic, del Atalanta, y Toma Basic, de Lazio. Otro caso icónico fue que el arquero Gianluigi Buffon supo usarlo en Parma y dejó de hacerlo por la polémica que esto generó, aunque antes aclaró que no tenía simpatía por el nazismo.
Por su parte, Basic explicó en su momento que eligió el 88 frente a la imposibilidad de jugar con el 8, que ya tenía dueño en Lazio, y que no conocía el valor simbólico atribuido a esa cifra.
El ministro de Interior, Matteo Piantedosi, firmó el documento junto al ministro de Deportes y Juventud, Andrea Abodi; el coordinador nacional de la lucha contra el antisemitismo, Giuseppe Pecoraro; y el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina.
Entre los puntos del compromiso firmado se destaca la posibilidad de interrumpir los partidos ante coros o actos antisemitas, así como la prohibición para los aficionados de apelar a cualquier símbolo que remita a conceptos nazis o al odio antisemita.
"En caso de verificarse coros, actos o cualquier tipo de expresión antisemita, se deberá interrumpir de inmediato la competencia, comunicándole al público los motivos de dicha interrupción", indicó el protocolo establecido en el Palacio del Viminale.
El documento impulsa el compromiso de los futbolistas, técnicos y dirigentes de los clubes a no utilizar lenguaje discriminatorio en eventos públicos, entrevistas e incluso en mensajes publicados en redes sociales, tomando distancia de forma oficial e inmediata de gestos, palabras, símbolos o publicaciones de sus aficionados que apelen al mismo.