El futbolista Néstor Ortigoza ira a juicio luego de haber sido denunciado por un exempleado de seguridad de San Lorenzo por amenazas. El caso data de 2015.
El futbolista Néstor Ortigoza ira a juicio luego de haber sido denunciado por un exempleado de seguridad de San Lorenzo por amenazas. El caso data de 2015.
El proceso judicial contra el volante que comenzará la próxima semana es por el delito de “amenazas coactivas”. Mauricio Argañarás denunció al jugador nacionalizado paraguayo por amenazas en reclamo de una deuda: el afectado presentó audios que complicarían aún más al propio jugador.
“Yo un gil no soy. A mí me traés la plata como sea. Y vos sabés que conozco tu casa; ya hoy te caí. La próxima vez, va a haber cachengue. Vos te confundiste (...). Conmigo no jugás; me quisiste cagar a mí, te salió mal la jugada. ¿Así que está asustada tu familia?...”, se escucha en el audio que Ortigoza le envió a Argañaras.
El proceso judicial empezará el próximo lunes en la Sala de Audiencias de la calle Brown y Colón (Morón), se dividirá en dos: la de “amenazas coactivas”, y la otra está en el Juzgado Civil y Comercial 1 de Morón y es por “daños y perjuicios”.
En la audiencia, la defensa de Argañaras, que ahora se dedica a hacer changas y mudanzas, intentará probar el agravante del uso de armas. Si lo logran, Ortigoza podría afrontar una pena de 3 a 6 años.
Mauricio Argañaraz contó que Ortigoza le había pedido que pagara un trámite de patentes de su auto particular y que, por equivocación, el futbolista creyó que lo estaban estafando.
“Se apareció en mi casa, bajó del auto a increparme y a pedirme que le devuelva 20 mil pesos que él consideraba que yo me había quedado. Pero eso no fue así: yo le entregué el ticket en la mano en la puerta del vestuario al otro día de realizar el pago”, relató en su momento Argañaraz.
De acuerdo a la denuncia, las amenazas surgieron porque Ortigoza confundió las multas por mora (atraso en el pago de años anteriores) con el pago del impuesto mensual, y eso llevó a que el propio futbolista lo amenazara con un arma de fuego a través de un cómplice.
“Fue a mi casa con su auto, me empezó a increpar y al rato llegó una persona en moto, que estacionó a unos metros y de la cual se bajó una persona que me exhibe un arma de fuego que tenía adentro de un morral y me dice 'devolvele la plata'”, relató.