Pasan los años y el partido entre Boca y Real Madrid por la Copa Intercontinental sigue siendo recordado como uno de los más emocionantes del siglo. El 28 de noviembre del 2000, en el Estadio Nacional de Tokio, el equipo dirigido por Carlos Bianchi le ganó 2 a 1 al difícil conjunto de Vicente del Bosque por 2 a 1.
Boca venía de ganar la Copa Libertadores frente a Palmeiras, mientras que el Real Madrid atravesaba su primera etapa "Galáctica" luego de quedarse con la Champions League ante Valencia. Los madridistas contaban el fichaje de lujo de Luis Figo, como también con figuras como Guti, Roberto Carlos, Raúl y Fernando Hierro. El equipo de La Ribera tenía como figura a Juan Román Riquelme y lo apoyaban, entre otros, Marcelo Delgado, Sebastián Battaglia y Martín Palermo.
Los más de 10 mil hinchas "xeneizes" que viajaron a Tokio fueron testigos de una presea histórica: la segunda Copa Intercontinental en la historia del club. Gracias a un partidazo de Riquelme y la determinación goleadora de Palermo (hizo un gol a los 3 minutos del primer tiempo y otro a los 6) Boca le ganó al máximo candidato, que descontó de la mano de Roberto Carlos a los 12 minutos.
El Boca de Bianchi quedará en la historia no solo por ganarle a uno de los mejores equipos de Europa, sino porque, gracias a la Intercontinental del 2000 y a la del 2003 (conseguida frente al Milan), es el último equipo argentino que salió campeón del mundo.