Hay siete planetas retrógrados en el cielo, algo que ocurre cada 200 años. Si bien es un movimiento aparente, una ilusión desde la Tierra, la retrogradación tiene un gran significado para la astrología.
Hay siete planetas retrógrados en el cielo, algo que ocurre cada 200 años. Si bien es un movimiento aparente, una ilusión desde la Tierra, la retrogradación tiene un gran significado para la astrología.
Esto sucede porque básicamente hay algo que, tanto como sociedad o como individuos, debemos revisar y aprender. Retrogradar es parar un segundo, mirar cómo nos estamos manifestando, qué situaciones tenemos que cambiar o modificar, esas sombras que te impiden avanzar, crecer.
Lo que sí o sí va a suceder es que, de una u otra forma, los planetas retrógrados nos vienen a movilizar si hay algo no trabajado.
A veces será, aprovechando esa energía de revisión, de aprendizaje, si uno se encuentra en un trabajo interno. Y, en otras ocasiones, se presentarán pruebas a superar y comprender, siempre con un buen fin: evolucionar.
Pero para eso, debemos saber cuáles son esos planetas y qué energía representa cada uno y nos invita a trabajar.
En su retrogradación, cada astro nos hace poner el foco en distintos aspectos de nuestra vida: