"Highwater", una oscura travesía en un mundo acuático postapocalíptico

Sumergite en un mundo de caos y esperanza mientras Nikos, junto a sus amigos, buscan su destino entre las aguas devastadas, aliándose y enfrentados a humanos y robots con la esperanza de sobrevivir.

Creo que en varios análisis les comenté que soy muy fanático del cine y Waterworld (1995) es una película que me encanta. Cuando escuché hablar de “Highwater”, hace ya unos largos meses, me encantó su premisa, pero la verdad es que en aquel momento no me sentía muy cómodo jugando en mi teléfono, ya que su primer lanzamiento fue para la plataforma de Netflix. Pero hace días tuvimos la suerte de que Demagog Studios, de la mano de Rogue Games, finalmente lo publico para PC, Xbox Series X|S, Playstation 5 y Switch.

Imagen 2 - Highwater

La historia comienza en una tierra devastada por enormes catástrofes climáticas. El mundo está totalmente devastado y, como era de esperarse, las divisiones comenzaron a surgir. La región de Hightower se convirtió en una zona segura entre dos grandes divisiones: la war zone, una zona hostil donde sobrevive el más fuerte o el más apañado, y Alphaville, ese gran sector fortificado donde los ricos continúan su vida de la mejor manera posible, aunque en realidad no tanto, ya que la salida está en el espacio y un cohete rumbo a Marte será la única salvación para la continuidad de la vida humanos.

Nosotros, en esta aventura, encarnamos a Nikos, un sobreviviente, carroñero y entusiasta que está decidido a superar todas las barreras y subirse finalmente a uno de esos cohetes. Pero nada será tan simple para él y en este camino deberá ir haciendo aliados, enfrentándose a enemigos y realizando lo imposible para sobrevivir en esta hostil tierra acuática.

Imagen 3 - Highwater

“Highwater” es un juego independiente que muestra sus compases desde el primer minuto, donde nos sitúa a nosotros en una autopista inundada navegando con nuestra lancha mientras vemos personas ahorcadas colgadas de postes. Ahí fue donde encontré el primer contraste entre un estilo artístico low poly, bastante cuidado con tintes infantiles y la crueldad del mundo con el que nos querían mostrar, mientras una radio de fondo intentaba hacernos más ameno el camino.

Como si se trataran de misiones, el juego nos irá indicando dónde tenemos que ir y cuáles son nuestros pasos a seguir. Tendremos esa sensación de estar jugando en un mundo abierto, pero finalmente termina no siendo tan así, ya que esas extensas planicies de agua tendrán sus barreras ficticias y nosotros solo podremos movernos por una especie de columnas que nos permitirán visitar pequeñas superficies de tierra firme.

Imagen 4 - Highwater

Aunque continuamente vamos conociendo personas, el juego intenta contarnos todo su lore mediante libros y diarios que encontraremos en nuestras paradas. Pero nada será tan simple ni tan pacífico como podemos esperarlo. Cada uno de nuestros encargos nos llevará a combatir contra enemigos que luchan por sobrevivir al igual que nosotros y es ahí donde entra el momento del combate, y para mí, lo más entretenido del juego.

Este se presenta como una experiencia XCOM donde tendremos un tablero y podremos movernos por turnos buscando la posición indicada para ocultarnos o atacar. Al principio jugaremos únicamente con Nikos, pero muy pronto iremos encontrando nuevos compañeros que se sumarán a nuestra incursión y tendrán disponibles habilidades únicas o mayor resistencia para soportar a enemigos mucho más agresivos.

Imagen 5 - Highwater.png

La utilización de nuevos accesorios para sumar a nuestras “skills” y algunos objetos que hacen a la vez de complementos como curación y escudo, los equiparemos sobre nuestros personajes. Pero no se imaginen una gran variedad, son los justos y necesarios. Lo que sí me gustó es que no siempre vamos a necesitar de la fuerza para resolver los niveles, ya que el entorno juega un papel muy importante en las batallas y podremos arrojar piedras, derribar objetos o hasta empujarlos al agua para acabar con los enemigos en un solo movimiento. Esto convierte a las partidas en una especie de puzzles interactivos bastante atractivos.

Pero sacando el combate de lado, que para mí es lo más valorable, el juego podría haber sido más interesante si la exploración hubiese tenido un papel importante. A veces sentía que los diálogos no tenían el fundamento necesario para tornar en serio la historia, y algunas partes de humor me confundían a nivel de no entender el mensaje que realmente querían transmitir. Si queda claro que es una crítica social y cómo nuestro planeta está camino a la desaparición si no hacemos nada, pero algo no me quedó muy claro.

Imagen 6 - Highwater

Por otro lado, las mecánicas del juego están bien, divertidas en su combate y justas en el resto de secciones. Me hubiese gustado encontrar superficies mucho más amplias para caminar y no que todas sean simples plataformas de batalla. Podremos controlar la cámara mientras navegamos en nuestra lancha, pero dentro de las islas esta está fija y un par de veces se quedó pegada en lugares que no permitía ver bien el camino. De todas formas, ya sabemos que con un simple parche esto se puede solucionar.

No voy a decir que el juego no me gustó porque estaría mintiendo. Me divertí, la pasé bien, no es muy largo, pero obviamente me hubiese gustado ver un poco más sobre el mundo de “Highwater”. Su banda sonora con canciones indies me pareció increíble y valoro mucho esta incorporación para descubrir nuevas bandas, pero me quedé con ganas de más. Como aclaré al principio, si lo queres jugar lo tenes gratis con su suscripción de Netflix o si no, ya está a la venta en consolas y PC.

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