sFabiola Yáñez denunció al youtuber Eduardo Prestofelippo, alias "El Presto", por hostigamiento digital, discriminación y violencia mediática, laboral, por una serie de videos publicados en 2020 en su canal de Youtube y en Facebook hacía su persona.
sFabiola Yáñez denunció al youtuber Eduardo Prestofelippo, alias "El Presto", por hostigamiento digital, discriminación y violencia mediática, laboral, por una serie de videos publicados en 2020 en su canal de Youtube y en Facebook hacía su persona.
En aquellas publicaciones "El Presto" trató a Yáñez como una prostituta, inició una campana intimidatoria, persecutoria y de desprestigio contra su figura. Por todo ello la fiscal Daniela Dupuy lo condenó por el delito de discriminación, previsto y también por la figura de hostigamiento y pidió que reciba una pena de 30 días de arresto, “mas la sanción accesoria de abstención de contacto y mención por cualquier medio de Yanez y la instrucción especial consistente en asistir a un Taller del “Programa Capacitacion en Prevencion de Practicas Discriminatorias” dictado por el INADI.
La primera publicación del youtuber se trató de un video en el que se dirige a Alberto Fernández que dice: “Si yo el día de mañana en twitter publico una foto de tu mujer en pelotas, porque las tiene, porque es el pasado de tu mujer, yo termino en cana”...”de última flaco, bancate la mina con la que te acostás, hay que tener pelotas, no te buscaste una mina de su casa, te buscaste una mina que en los grandes canales de televisión no la conocen precisamente por ser primera dama, la conocen por otros prontuarios, déjate de joder Alberto, déjate de joder (sic)”.
La segunda publicación fue en agosto, con el título "¿prostitución vip?". Allí volvió sobre el pasado de Yañez como actriz y se refirió a ella como "michifus" y "parásito". Al día siguiente, atacó nuevamente a la primera dama con nuevos descalificativos, acompañándolos por imágenes privadas e íntimas.
La última publicación fue un día después, el 4 de agosto de 2020, en un perfil de Facebook, con la leyenda “Miralo antes de que lo censuren”, indaga sobre la posición económica de la primera dama, cuál era su sueldo y cómo consiguió un supuesto departamento en Puerto Madero.