Muerte súbita: se reglamentó quienes deben tener un desfibrilador automático externo

Según los especialistas, hay lugares de alta concentración de personas en donde un dispositivo puede elevar la tasa de supervivencia hasta el 70 por ciento.

Una muerte súbita es una muerte natural y no provocada por un accidente. Es inesperada y rápida: desde que comienza el cuadro hasta que se desencadena el fallecimiento transcurre alrededor de una hora.

La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, y su par de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, presentaron en la sede de la cartera de Ciencia el decreto 402/2022, publicado este jueves en el Boletín Oficial, mediante el cual el Gobierno aprobó la reglamentación de la Ley 27.159 de Muerte Súbita. Según la publicación "en los lugares con concentración o circulación superior a 1.000 personas por día deberán contar con al menos un desfibrilador automático externo (DEA)".

La Ley 27.159 de Muerte Súbita fue sancionada en 2015, con el objetivo de regular un sistema de prevención integral de estos eventos en espacios públicos y privados de acceso público para reducir la morbimortalidad súbita de origen cardiovascular.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en nuestro país y a ellas se deben la mayoría de los casos de muerte súbita. La clave para sobrevivir es la desfibrilación inmediata –que dentro de los 3 a 5 primeros minutos del colapso puede producir tasas de supervivencia de hasta 70%– y la capacitación de la comunidad en reanimación cardiopulmonar (RCP).

Vizzoti y Filmus presentaron la reglamentación de la ley 27.159 de prevención de Muerte Súbita
La norma fue sancionada en el 2015.

La norma fue sancionada en el 2015.

Quiénes deben contar con un DEA

Las condiciones quienes deben contar con un DEA están en función de la concentración elevada de personas, el riesgo de las actividades que allí se desarrollan y la imposibilidad de acceso a un servicio de emergencias.

Los espacios públicos o privados que deben contar con DEA son aquellos donde se practica actividad física competitiva y/o recreativa; los establecimientos carcelarios (incluidas centrales de policía y comisarías) y cuarteles de bomberos; los efectores de Salud con ciertas características.; los espacios con capacidad, concentración o circulación de más de 1000 personas por día; y las aeronaves, embarcaciones o trenes de larga distancia con capacidad para 100 o más personas.

Qué es el desfibrilador externo automático (DEA)

El desfibrilador externo automático (DEA) es un dispositivo eléctrico portátil capaz de identificar y tratar las arritmias ventriculares automáticamente mediante una descarga eléctrica con la finalidad de restablecer el ritmo cardíaco normal.

Según los especialistas, la ventaja del DEA es que es "seguro y efectivo en manos de personal no entrenado", por lo que se hay programas de desfibrilación pública situando los DEA en lugares estratégicos para su uso por población general en caso de presenciar una situación de paro cardíaco.

La "desfibrilación precoz" en episodios de muerte súbita "puede producir tasas de supervivencia de hasta el 70 por ciento", según los especialistas.

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