Martín Carrizo, baterista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, falleció esta madrugada a los 50 años, tras varios años de padecimiento de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que se le detectó en 2017.
Martín Carrizo, baterista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, falleció esta madrugada a los 50 años, tras varios años de padecimiento de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que se le detectó en 2017.
A pesar de su corta vida, el músico recolectó una amplia trayectoria con proyectos variopintos. Fundó el power-trio A.N.I.M.A.L., tocó con Walter Giardino, Abel Pintos, Gustavo Cerati y el Indio Solari. Además, produjo la mayoría de las piezas musicales de "Caramelito", su hermana, como también gran parte del repertorio de los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Carrizo fue baterista de A.N.I.M.A.L. entre 1994 y 1997, participando en los álbumes Fin de un mundo enfermo y El nuevo camino del hombre. Junto a Andrés Giménez y Marcelo Corvalán, brindaron más de 400 shows en Argentina, Sudamérica, Centroamérica y algunas ciudades de Estados Unidos.
En 1997 deja la banda y se suma, por pedido de Walter Giardino, a su proyecto solista llamado Walter Giardino Temple. Con el guitarrista de Rata Blanca grabaron un disco y realizaron varios shows, incluyendo un Obras y un estadio mundialista de Mar del Plata (ambos junto a Deep Purple).
A fines de los años '90, Carrizo fue convocado por Gustavo Cerati para grabar Bocanada, su segundo disco solista y con el que realizó su primera gira sin Soda Stereo. Realizaron 70 shows por toda Sudamérica, Centroamérica y Estados Unidos.
Más tarde, grabó Pression, un disco solista compuesto junto a Fernando Cerone (bajo) y Emiliano Rojas (guitarra y voz). También produjo el tercer disco de Abel Pintos, Cosas del corazón (2000), y tuvo un regreso transitorio a A.N.I.M.A.L. en el que grabó Combativo, hasta que se disolvió en 2005.
Carrizo fue ingeniero de grabación, mezcla y mastering de los álbumes Porco Rex, El perfume de la tempestad, Pajaritos, bravos muchachitos y El ruiseñor, el amor y la muerte, del Indio Solari.
En 2008, luego de participar en el cierre de una gira del Indio en La Plata, se convirtió en el baterista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y pasó a ser el ingeniero de grabación de la banda.
Antes del show que daría el Indio en Olavarría en 2017, el baterista tuvo que bajarse porque su enfermedad le estaba impidiendo tocar. Luego de ese recital, Solari organizó un show a beneficio para pagarle el tratamiento para su enfermedad. "Los invito éste Sábado 30/11 al Estadio Malvinas Argentinas, donde los Fundamentalistas del Aire Acondicionado darán un show a beneficio de Martin Carrizo", rezaba la publicación con la que estrenó su cuenta de Instagram.
En 2016, el baterista dio una entrevista en televisión y contó una anécdota de sus primeras épocas en la música. “Cuando tenía 17 años, ensayaba con mi banda en una casa en el barrio de Chacarita, que tenía tres habitaciones armadas como salas de ensayo”, recordó sobre sus inicios.
Carrizo contó que le llamaba la atención la banda que ensayaba al lado, sobre todo su guitarrista y su cantante, porque "eran capaces de estar tres horas tocando el mismo tema y cada minuto sonaban mejor".
“Un día estaba sentado en el patio de la sala, haciéndome un estuche de tambor con cartón fibra y unos remaches, y sale el cantante de esa banda y me dice: “¿Vos sos el baterista que toca en la sala de al lado no? Mira, nos quedamos sin baterista y hoy se venia a probar uno a las 13, Ya son las 15 y todavía no llegó, por más que venga ahora, no me gusta que llegue dos horas tarde. ¿No te querés probar?”, contaba.
El baterista dio el sí al instante aunque la ilusión le duró poco. Minutos más tarde, atrasado por un problema con la moto, llegó el que estaban esperando. "Lo probaron y fue el nuevo baterista de esa banda que sonaba del otro lado de mi sala de ensayo”, contó. Aquel que llegó tarde era, nada más y nada menos, Walter Sidotti.