El cambio de Noelia Marzol antes de su salto a la fama.
Antes de su popularidad, Noelia Marzol integró la Selección Argentina de Gimnasia Rítmica y entrenaba cuatro horas diarias.
Rechazó una beca en la Bolsa de Comercio tras obtener el mejor promedio en el colegio alemán Schiller Scule.
Se formó en Composición Coreográfica y estudió danza en la escuela de Julio Bocca.
Su salto mediático llegó con programas como 3, 2, 1 ¡A ganar! y el Bailando por un sueño, donde fue finalista.
La imagen de Noelia Marzol antes de alcanzar la popularidad distaba del perfil mediático que hoy la caracteriza. Lejos del maquillaje escénico y las producciones televisivas, su aspecto estaba asociado al alto rendimiento deportivo: cabello recogido, indumentaria de entrenamiento y una rutina marcada por la exigencia física.
Durante su etapa como integrante de la Selección Argentina de Gimnasia Rítmica, entrenaba cuatro horas diarias. Su figura estilizada y su postura técnica no respondían a la exposición pública, sino a años de preparación competitiva en un ámbito donde primaba la disciplina antes que la visibilidad.
La transformación comenzó cuando decidió dejar la competencia y volcarse de lleno a la formación artística. Ese giro implicó no solo un cambio profesional, sino también una construcción distinta de su imagen, que con el tiempo se consolidaría en la televisión y el teatro.
Noelia Marzol de chica
Antes de la fama, Noelia Marzol integró la Selección Argentina de Gimnasia Rítmica.
Cómo se veía Noelia Marzol antes de ser famosa
Antes de convertirse en una figura instalada en la televisión y el teatro, Noelia Marzol tenía una imagen ligada al alto rendimiento deportivo. Su físico estilizado y su presencia escénica no eran producto del espectáculo, sino de años de entrenamiento en la Selección Argentina de Gimnasia Rítmica, donde cumplía rutinas de cuatro horas diarias durante la semana.
En esa etapa, su perfil combinaba disciplina atlética y excelencia académica. Se destacaba como una alumna sobresaliente en el colegio alemán Schiller Schule, con los mejores promedios tanto en español como en alemán, al punto de ser reconocida entre los desempeños más altos de Buenos Aires. Esa dedicación incluso le permitió obtener una beca en la Bolsa de Comercio, que finalmente decidió rechazar para seguir un camino artístico.
Lejos de las cámaras y las polémicas mediáticas, su apariencia estaba asociada a la estética deportiva: cabello recogido para entrenar, vestuario de práctica y una rutina estricta marcada por la constancia. La exposición pública llegaría después, cuando su formación en Composición Coreográfica y sus estudios en la escuela de Julio Bocca la acercaron definitivamente al escenario.
Noelia Marzol antes
En 2023 llegó a la final del Bailando tras una temporada polémica.
Así, la transformación no fue abrupta sino progresiva: del ámbito competitivo de la gimnasia a la construcción de una identidad artística que más tarde encontraría masividad en programas como 3, 2, 1 ¡A ganar! y el Bailando. Antes de la fama, su imagen respondía más al rigor del deporte y al rendimiento académico que al brillo del espectáculo.