Alain Delon, el último gran galán del cine francés, falleció este domingo a los 88 años en su casa de la localidad de Douchy, en el centro de Francia, donde se había recluido. Recordado por su "profunda mirada de acero" y su notable carisma, sufría un linfoma que complicó el último tiempo de su vida.
Ícono del cine europeo, nunca pudo triunfar en Hollywood, pero se hizo de una fama mundial que le valió varios reconocimientos. El último de ellos fue la Palma de Oro honoraria en Cannes, otorgada por su trayectoria.
Sus tres hijos, Alain Fabien, Anouchka y Anthony, anunciaron "con profundo pesar" que su padre había fallecido este domingo en mitad de la noche, rodeado de su familia. El actor tuvo unos últimos años turbulentos: En 2023 sus hijos denunciaron a su dama de compañía, Hiromi Rollin, a veces mencionada como su pareja, acusándola de abusar de su debilidad. Poco después, se acusaron también mutuamente de desatender a Delon, quien había sufrido un derrame cerebral años atrás.
Además, supo dar declaraciones rodeadas de polémica, como cuando en una entrevista de 2021 expresó su apoyo a la eutanasia, a la que calificó de "la cosa más natural y lógica del mundo".
Entre sus trabajos más destacados se encuentran las películas A pleno sol, Rocco y sus hermanos, El gatopardo, El silencio de un hombre, La piscina y El otro señor Klein, que lo consolidaron como una estrella con un talento que iba más allá de su evidente belleza.
Tras su éxito en Europa, intentó extender su éxito a Hollywood con varias películas, pero ninguna alcanzó la trascendencia de sus otras obras, en una larga carrera que se desarrolló entre las décadas de 1950 y 1990, aunque luego hizo otros trabajos recordados como su papel de Julio César en Ásterix en los Juegos Olímpicos, con Gerard Depardieu.