- Su debut junto a Robert De Niro lo convirtió rápidamente en una de las jóvenes promesas de Hollywood.
- Antes de los 20 años, ya había participado en importantes producciones junto a grandes figuras.
- Con el paso del tiempo, algunas decisiones personales comenzaron a cambiar el rumbo de su carrera.
- Un episodio ocurrido años después marcó un antes y un después en su vida.
Lillo Brancato Jr. tuvo un comienzo soñado en Hollywood y, siendo apenas un adolescente, consiguió compartir una película con Robert De Niro. Su papel en A Bronx Tale (1993) lo puso rápidamente en el radar de la industria y generó grandes expectativas sobre su futuro. Durante los años siguientes, consiguió participar en producciones importantes y trabajar junto a figuras reconocidas del cine.
Después de su debut, Brancato sumó papeles en películas como Un nuevo hombre, donde protagonizó una escena en la que recitaba a Shakespeare bajo la lluvia, y Marea roja, una superproducción que incluyó a actores como Denzel Washington, James Gandolfini y Viggo Mortensen. Todo esto ocurrió antes de que cumpliera 20 años, mientras su carrera parecía avanzar a toda velocidad.
Su participación en A Bronx Tale lo convirtió en una estrella emergente.
IMDb
Sin embargo, el crecimiento profesional estuvo acompañado por un problema que terminó cambiando por completo su vida. El propio actor reconoció que comenzó a consumir drogas durante sus momentos de ocio y que el aburrimiento tuvo un papel importante en sus decisiones. “Lo juro, muchas veces consumí drogas, fue simplemente por aburrimiento”, contó en una entrevista con New York Magazine. Con el tiempo, su consumo se volvió cada vez más grave.
Qué fue de la vida de Lillo Brancato Jr.
A comienzos de los 2000, Brancato consiguió otro papel destacado al incorporarse a Los Soprano. Allí interpretó a Matthew “Matt” Bevilacqua, un joven que buscaba ganarse un lugar dentro de la organización criminal de Tony Soprano. El personaje le permitió volver a una producción de gran repercusión y parecía marcar una nueva etapa de éxito en su carrera.
Pero poco después, un hecho ocurrido en diciembre de 2005 terminó por modificar definitivamente su vida. Brancato ingresó junto a un conocido a una vivienda del Bronx en busca de drogas y ambos estaban armados. Durante el episodio intervino Daniel Enchautegui, un policía fuera de servicio que escuchó los ruidos y se acercó al lugar. El agente murió tras recibir un disparo efectuado por el acompañante del actor, mientras que Brancato fue absuelto del cargo de asesinato y condenado a diez años de cárcel por intento de robo.
Dejó las drogas en 2006 y en 2013, tras estar 8 años preso, recuperó su libertad.
NY Post
Durante su tiempo en prisión, Brancato aseguró haber dejado las drogas en 2006 y finalmente recuperó la libertad condicional en 2013. Desde entonces, su vida tomó un rumbo muy diferente al que parecía tener durante su adolescencia: comenzó a dar charlas dirigidas a jóvenes sobre las consecuencias de las adicciones y las malas decisiones. También volvió a trabajar como actor en producciones independientes y de bajo presupuesto, aunque muy lejos de aquella prometedora etapa que alguna vez lo había puesto junto a Robert De Niro.