Los perdedores en las entregas de premios suelen tener reacciones bastante predecibles como aplaudir al ganador, fingir que no les importa quedarse afuera del premio o enojarse. No fue el caso de Ryan Reynolds cuando Ryan Goslin le ganó en los Globos de Oro.
Mientras Goslin subía a recibir su premio como mejor actor en comedia o musical por su papel en La La Land, Reynolds -nominado por Deadpool- recibió un piquito de Andrew Garfield, quien curiosamente había interpretado a Spiderman hace unos años.
Beso entre Ryan Reynolds y Andrew Garfield