Hay muchos casos de crímenes reales que han sido llevados a la pantalla, ya sea en ficciones o como investigaciones con testimonios y material de archivo. Ahora hay un documental de Netflix sobre un caso polémico de homicidio en el que se involucró un exorcismo. Se trata de Juicio al diablo, el cual analiza la primera y única posesión demoníaca que se ha utilizado oficialmente como argumento de la defensa en un tribunal de Estados Unidos para juzgar un asesinato.
Con testimonios de primera mano de supuestas posesiones diabólicas y un asesinato impactante, esta producción estudia el juicio de Arne Cheyenne Johnson, también conocido como el caso “Devil Made Me Do It” (”El diablo me obligó a hacerlo”) y es una de las historias judiciales más famosas en el país norteamericano. El caso sirvió de inspiración a Expediente Warren: Obligado por el Demonio, la tercera entrega de la saga El conjuro, protagonizada por Patrick Wilson y Vera Farmiga.
Cheyenne Johnson buscó probar su inocencia en un asesinato alegando ser víctima de una supuesta posesión demoníaca. Si bien fue condenado por homicidio en primer grado por la muerte de su casero, los misterios alrededor del juicio siguen atrayendo el interés de los fans de los eventos paranormales.
Sinopsis de Juicio al diablo, el documental de Netflix que te dejará atónito
De acuerdo a la sinopsis, Juicio al diablo explora la primera y única vez en la que se usó oficialmente una posesión demoníaca como defensa en un juicio por asesinato en Estados Unidos.
Con relatos de primera mano sobre una supuesta posesión por el diablo y un escalofriante homicidio, esta extraordinaria historia nos obliga a reflexionar sobre nuestro miedo a lo desconocido.
Tráiler de Juicio al diablo
Juicio al diablo (EN ESPAÑOL) | Tráiler oficial | Netflix
Cómo fue el caso real en el que se basó Juicio al diablo
El caso real en el que se basó Juicio al diablo ocurrió en los años ´80. Según los archivos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Virginia, el 16 de febrero de 1981, la comunidad de Brookline, Connecticut, quedó consternada por la terrible muerte de Alan Bono. El hombre de 40 años fue apuñalado más de 20 veces y todo apuntaba a que el único responsable era un joven de 19 años: Arne Cheyenne Johnson.
Previamente, en mayo de 1980, Johnson se había mudado a casa de su novia Debbie. Allí, a partir de junio de ese año, su cuñado David Glatze (de 11 años) afirmaba que estaba siendo atormentado por un demonio. En este contexto, la familia Glatze solicitó la ayuda de la Iglesia católica y de los famosos demonólogos Ed y Lorraine Warren, quienes llevaron a cabo “cuatro ritos menores de exorcismo” para liberar a los 42 demonios que aparentemente se encontraban en el interior de David.
Tal como se documenta en el libro The Devil in Connecticut de Gerald Brittle, uno de estos demonios habría huido del cuerpo del pequeño para instalarse dentro de Johnson. Así, poco después, el joven mató a su casero Alan Bono.
El juicio por este asesinato se realizó en el Tribunal Superior de Connecticut en Danbury e inició el 28 de octubre de 1981. Martin Minnella, abogado defensor de Johnson, intentó presentar una declaración de no culpabilidad basada en la posesión por demonios, pero el juez Robert Callahan rechazó la táctica.
De acuerdo con el magistrado, tales afirmaciones no podían demostrarse científica u objetivamente con pruebas. Por ello, al jurado no se le permitió considerar la posesión demoníaca como una explicación viable para el asesinato. Frente a esto, la defensa simplemente alegó defensa propia.
Tras deliberar durante 15 horas, el jurado condenó a Arne Cheyenne Johnson el 24 de noviembre de 1981, siendo hallado culpable por homicidio en primer grado. Si bien recibió una condena de 10 a 20 años de prisión, sólo cumplió 5, gracias a su buena conducta tras las rejas.
Vale precisar que, pese a que la familia Glatzel denunció que el caso habría sido un invento de Ed y Lorraine Warren, muchas personas cercanas al juicio defienden la versión de la supuesta posesión demoníaca hasta la actualidad.