Malvinas: excombatientes denuncian un "plan sistemático de entrega" durante el gobierno de Javier Milei

Veteranos cuestionan la política exterior del Presidente, los acuerdos que benefician al Reino Unido y el avance del negacionismo en torno a la guerra y sus consecuencias.

A 44 años de la guerra de Malvinas, excombatientes denuncian graves retrocesos en materia de soberanía durante el gobierno de Javier Milei. Las declaraciones del Presidente a favor del principio de autodeterminación de los isleños, su reivindicación a la figura de Margaret Thatcher, el acuerdo firmado con el Reino Unido en 2024 y el alineamiento explícito con Estados Unidos e Israel configuran para los veteranos un escenario de retroceso sin antecedentes.

“Estamos en el peor momento desde la recuperación de la democracia en términos de pérdida de soberanía. El Gobierno está llevando adelante un plan sistemático de entrega”, alertó el excombatiente y secretario de Derechos Humanos del Centro de Ex Combatientes de La Plata, Ernesto Alonso, en diálogo con C5N.

La advertencia no es nueva, aclara, pero sí la magnitud de lo que está en juego: “Estamos en una situación grave porque tenemos un gobierno con un modelo político que se alinea a los intereses de las grandes potencias, que son contrarios a los de nuestro pueblo”.

El señalamiento no se limita al plano diplomático. Para Alonso, la política económica forma parte del mismo engranaje. “Argentina tiene todo para ofrecerle al mundo, pero el Gobierno nos vuelve a llevar a un modelo extractivista. Mientras no haya un proyecto político basado en la defensa de la soberanía, el destino de los argentinos bajo este nuevo ciclo neoliberal va a ser de retroceso”, sostuvo.

Pérdida de soberanía

Uno de los puntos más sensibles del análisis es el acuerdo firmado con el Reino Unido en septiembre de 2024. Alonso lo inscribió en una continuidad con el pacto Foradori-Duncan de la gestión Macri, pero advierte que el nuevo entendimiento profundiza la cesión.

“Se reemplazó por el acuerdo Mondino-Lammy, que implica volverle a entregar la iniciativa a los británicos en el Atlántico Sur, brindándoles información y apoyo logístico para que sigan explotando nuestros recursos”. El trasfondo, explica, es estratégico: “En la zona hay una reserva de clase mundial de petróleo. Sin un punto logístico en el continente, esa operación no la pueden hacer”.

La preocupación escala cuando se proyecta hacia posibles decisiones futuras. “Estamos preocupados porque Milei es capaz de firmar cualquier cosa, como la instalación de una base militar extranjera en Tierra del Fuego”, advirtió.

El cuestionamiento también alcanza a iniciativas legislativas impulsadas por el oficialismo. En particular, las modificaciones a la Ley de Tierras y la Ley de Glaciares. “Quieren derogar la Ley de Tierras para que extranjeros puedan quedarse con grandes extensiones en áreas estratégicas con recursos de agua dulce. El CECIM pudo garantizar, a través de un amparo, que la ley siga vigente”, explicó.

Y agregó: “Quieren meterse con la vida, habilitando la destrucción de áreas glaciares o periglaciares en favor de un modelo extractivista que deja afuera a los 45 millones de argentinos”.

Milei F-16

La alianza con el enemigo

La política exterior es otro de los ejes donde el excombatiente detecta un giro drástico. “Este Gobierno circunstancial sitúa a la Argentina en un escenario mundial que nos involucra en conflictos ajenos a los intereses nacionales, promoviendo alianzas contrarias a nuestra única hipótesis de conflicto: la usurpación británica en el Atlántico Sur”, señala. La referencia apunta directamente al alineamiento con Estados Unidos, histórico aliado del Reino Unido durante la guerra de 1982, cuando brindó apoyo militar, logístico y económico a Londres.

“El Gobierno nos puso en un lugar geopolítico donde nos vemos involucrados en conflictos ajenos. Este alineamiento directo con Estados Unidos e Israel no genera ningún beneficio para los argentinos”, manifestó.

En ese marco, Alonso rescató una consigna histórica del movimiento de excombatientes: “Volveremos a Malvinas de la mano de América Latina”. Pero advierte que ese camino hoy aparece bloqueado: “Este presidente se peleó con todos nuestros aliados regionales. En la comunidad internacional votamos alineándonos con quienes son nuestros enemigos”.

El diagnóstico se endurece: “Milei está yendo en contra de todo el andamiaje jurídico y de política exterior que construyó la Argentina durante décadas. Está destruyendo lo que se logró con mucho esfuerzo ante la comunidad internacional. Salir de esto va a costar horrores”.

Dentro de ese mismo esquema, Alonso cuestionó la compra de aviones F-16: “Nos están vendiendo chatarra desactualizada y condicionada por quienes forman parte de nuestra hipótesis de conflicto”. Y recordó la experiencia clave de la guerra: “En 1982 bajaron la perilla cuando la dictadura se enfrentó con la OTAN. Nos quedamos sin suministros ni equipamiento. Hasta intervinieron nuestras máquinas criptográficas: desde Londres sabían todo lo que se enviaba”.

milei trump

Negacionismo y disputa por la memoria

Otro eje de las críticas de los veteranos en contra del Gobierno está relacionado con el discurso oficial sobre Malvinas y la dictadura. “Nos enfrentamos a un gobierno que promueve políticas negacionistas, pretendiendo impunidad para los responsables del terrorismo de Estado y abonando un relato épico de la guerra”, denunció Alonso.

En ese línea, señaló que esa narrativa no es nueva, sino que tiene raíces en la propia dictadura. “Ellos dejaron planificado cómo contar la guerra, qué hacer con los soldados y con los familiares de los caídos. Ahí se instala el término ‘gesta’, que nosotros no compartimos. El daño fue irreparable”.

El problema, dice, es su persistencia en el presente: “No puede ser que un oficial que hoy egresa de un liceo militar reivindique el terrorismo de Estado y la guerra en términos de gesta. No hay doble estándar: no se puede ser héroe, represor y menos golpista”. Y marca una línea clara: “Los únicos héroes para nosotros son los compañeros enterrados en Darwin”.

En esa reconstrucción crítica, también aparece un aspecto menos visibilizado: las violaciones a los derechos humanos dentro de las propias filas argentinas durante la guerra. “Hubo torturas y abusos en todas las unidades militares que estuvieron en Malvinas”.

A más de cuatro décadas del conflicto, la disputa por Malvinas parece haberse desplazado del campo militar al político, del territorio al sentido. Para los excombatientes, el problema ya no es sólo la ocupación británica, sino también las decisiones internas que, según denuncian, debilitan el reclamo argentino desde adentro. En ese terreno, advierten, lo que está en juego no es sólo una causa histórica, sino la propia idea de soberanía.