Durante su extenso descargo, luego de que el Tribunal Oral Federal (TOF) N° 2 le impidiera ampliar su declaración indagatoria y de los alegatos finales de los fiscales, quienes pidieron 12 años de prisión y la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos, Cristina Kirchner reveló los vínculos entre el macrismo y José López, acusado por enriquecimiento ilícito, y mostró contundentes pruebas contra Nicolás Caputo.
"Cuando los fiscales ven que no tienen ningún tipo de prueba, que habían adoptado el guion de los medios, comienzan a buscar pruebas en otros juicios. Van a un juicio que todos recordarán: episodio de José López, que revoleó 9 millones de dólares en un convento y fue enjuiciado por enriquecimiento ilícito", recordó.
"Yo no sabía que habían introducido esta prueba, recién fueron autorizados en la última audiencia del Tribunal. Y creo que está bien porque se va a demostrar que además de ser mentirosos, no trabajan y no leen las pruebas que recaban", agregó.
"El fiscal Luciani dijo que durante meses estuvo leyendo las 9.000 páginas, que integran el desgrabado al telefóno de López. Pedí que me suministraran el pendrive y mi sorpresa es que con Lázaro Báez tiene un solo mensaje, que es del 8 de octubre de 2014, en julio de 2015 y otro de diciembre de 2015", expuso.
Según mostró Cristina, lo que sí existió fue un amplio intercambio de mensajes entre Amilcar Fredes, Nicolás Caputo y López por la obra del soterramiento del Sarmiento. "Seis meses después de que asume Macri, en junio, se firma un decreto con una particularidad: no lo firma el Presidente, sino que es un DNU que amplía el presupuesto de la Nación. ¿Qué hace ahí si la financiación tenía que venir con las empresas de afuera? A 40 obras se les aumentó el presupuesto, pero los $45 millones fueron para una empresa de Macri, Hexa", subrayó.
"Se juntaban a cenar con Caputo, Farallon, todos empresarios de la obra pública, pero la jefa de la asociación ilícita soy yo. El fiscal Luciani dice que estuvo meses mirando los papeles, ¿y no vio esto? ¿Por eso no habrá investigado cuando se lo cruza en Los Abrojos? ¿No les llamó la atención? Notable", expresó, antes de exponer una gran serie de mensajes entre Caputo y López.
"Solo acordaban por mensaje dónde verse y cómo verse. Es una sensación de cotidianeidad y familiaridad. Digamos que José López vivía en una casa que era de Eduardo Gutiérrez (dueño del Grupo Farallón) en el momento en que revolea los 9 millones de dólares", acusó.