Trabajo para todos: experiencias a tener en cuenta

Empresas en Reino Unido, Nueva Zelanda y otros países prueban cambio en el mercado laboral en el escenario de la pospandemia.

En Inglaterra, un grupo de 60 empresas implementaron un proyecto de jornada laboral reducida a cuatro días semanales. ¿El objetivo? Aunque parezca contradictorio, aumentar la productividad. Distintos estudios demostraron que la clásica jornada de cinco días no solo no aumenta la productividad, sino que promueve el ausentismo por fatiga y cansancio laboral.

Estas políticas que tuvieron su origen a fines del siglo XIX tomaron más fuerza después de la pandemia de coronavirus y esa agenda positiva en cuanto a los derechos sociales parece no detenerse (aunque, increíblemente, en nuestro país la oposición proponga medidas contrarias, como la supresión de la indemnización por despido sin causa o la negativa al ejercicio del derecho a huelga).

Otro país que probó medidas similares a Reino Unido es Nueva Zelanda. Y en Italia se hizo popular en las asociaciones gremiales el slogan "Trabajo para todos, trabajando menos". Diversos experimentos en el mercado del trabajo para hacer frente al creciente desempleo global potenciado, entre otras cosas, por las consecuencias del Covid-19.

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