En un modo de producción capitalista el patrón de acumulación de la riqueza presupone la posibilidad legal de apropiarse de la fuerza de trabajo de otra persona.
En un modo de producción capitalista el patrón de acumulación de la riqueza presupone la posibilidad legal de apropiarse de la fuerza de trabajo de otra persona.
Pero esto no siempre fue así: en la transición del feudalismo al capitalismo, aquellos que proveían la fuerza de trabajo eran parte integrante de los medios de producción. Entonces, fue fundamental la idea del trabajador libre.
Actualmente, el contrato de trabajo es el acuerdo que una persona física tiene con otra física o jurídica para venderle su fuerza de trabajo a cambio de una remuneración y bajo la dependencia de la otra.
Frente a este contexto, surgen los emprendedores como nuevos actores que no dejan de representar a los patrones de acumulación. Así, no se debe presuponer que ante estas figuras contractuales, libres y comerciales no se puedan encubrir relaciones de trabajo dependientes y fraudulentas.
Natalia Salvo es abogada, docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ).