En las últimas horas, el Banco de Desarrollo de América Latina otorgó a la Argentina un préstamo por u$s740 millones para el fomento de exportaciones, desarrollo sostenible, infraestructura vial y educativa, seguridad alimentaria y ampliar los servicios de agua y saneamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El acuerdo fue firmado en un acto encabezado por el ministro de Economía, Sergio Massa, y el presidente ejecutivo del Banco Sergio Díaz-Granados, que se realizó en el Palacio de Hacienda. Tras la firma del contrato, el banco desembolsará u$s400 iniciales destinados a los distintos programas.
Pero este solo uno de los pasos concretados por conseguir financiamiento, en un plan trazado por Massa que consta de 4 pilares:
- Motivar la aceleración de las liquidaciones de soja, en un contexto de retraso de la misma por las condiciones cambiarias desfavorables. En el mismo combo entran los sectores de los hidrocarburos y la pesca. Quizás otorgando distintos "trajes a medida" el conflicto se pueda destrabar.
- Negociar con las cerealeras para que anticipen parte de la liquidación de 2023. Como estimación primaria se hablaba de 5.000 millones de dólares, aunque es probable que la cifra sea exagerada. Por lo pronto, ya ingresaron 1.500 millones por esa vía.
- Adelantar parte del financiamiento con organismos multilaterales, uno de los temas mencionados más arriba. Se esperan negociaciones para obtener hasta u$s2.000 millones.
- Diseñar una martingala financiera basada en un esquema que contemple los REPO. Esto es pactar con los bancos comerciales una propuesta para obtener dólares a cambio de títulos públicos de la deuda soberana.
Consolidar la posición en dólares es clave, no solo para frenar cualquier intento de corrida cambiaria, también para tener más herramientas a la hora de hacer frente al alza inflacionaria.