La Cámara de Senadores ratificó la media sanción en Diputados y el Congreso aprobó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Resuelto este problema, principal cometido del Poder Ejecutivo, lo que debe encarar ahora la gestión de Alberto Fernández es la agenda social para producir mejores condiciones de vida, pero también mejores resultados electorales.
La situación de los ingresos fue responsable de que el oficialismo no cuente con los más de 4 millones de votos adicionales, que fue lo que sacó en 2019 y que se ausentaron en la elección de medio término.
Lo que debe mejorarse con los niveles de empleo, de salario, de jubilaciones y pensiones y el conjunto de los ingresos familiares, que son deficitarios: el 60% de las familias tiene un ingreso menor a $85 mil, mientras que el 10% más pobre apenas alcanza los $18 mil. El 20% restante llega a los $33 mil, en línea con el valor de indigencia.
El ingreso familiar es clave porque es el que dispone de dinero para el consumo, que ha demostrado ser una gran palanca de crecimiento. Por lo tanto, restringir esto es ponerle un techo de cristal a las posibilidades de un incremento económico del país.