Las redes sociales son un hervidero de challenges, retos y videos virales, y se ha puesto muy de moda últimamente filmar cómo reaccionan nuestras mascotas a ciertas cosas.
Las redes sociales son un hervidero de challenges, retos y videos virales, y se ha puesto muy de moda últimamente filmar cómo reaccionan nuestras mascotas a ciertas cosas.
Si sos consumidor o consumidora de este tipo de contenido, seguramente te topaste con videos donde se muestra cómo hacer que nuestro compañero felino acuda a nosotros al reproducir un determinado sonido.
El ejemplo más común que circula en internet es el sonido de otro gato haciendo una suerte de maullido gutural que, al ser reproducido en un volumen alto, provoca que los gatos que lo oyen se acerquen rápidamente a la fuente del sonido para ver de qué se trata.
En primer lugar, ¿por qué acude el gato? El sonido se parece al maullido de un gato en celo. Eso provoca que tu mascota se pregunte de dónde salió ese otro gato que maúlla dentro de su casa.
Puede parecernos inofensivo que reproduzcamos sonidos para atraer a nuestro compañero felino. De hecho, muchos lo hacemos con nuestra boca y en ese sentido no tiene nada de malo, porque el gato relaciona esos sonidos directamente con nosotros: sabe que lo estamos llamando.
Pero en el caso de estos videos y sonidos de otros gatos que parecen en celo, el comportamiento que se despierta está directamente relacionado con la territorialidad. Nuestro gato no viene solo por curiosidad, sino que se acerca pensando en descubrir qué gato es este que lo ha invadido y cómo puede hacer para echarlo de ahí.
Pone a nuestro gato en alerta y eso no es bueno, porque un gato en su territorio (en este caso su casa) debería poder estar relajado. Escuchar este tipo de maullidos le provoca una gran cantidad de estrés y ya sabemos lo peligroso que es esto en nuestros compañeros felinos.
Tu gato puede darse cuenta de dónde viene este sonido, es decir que es artificial, o quizás no. Si descubre el truco, con el tiempo va a dejar de acudir a la llamada. Pero si no, es probable que esté constantemente alerta o incluso pase a sentirse inseguro en su casa, escondiéndose y andando siempre con cuidado.
Entonces, si sos un dueño responsable y sobre todo si querés que tu gato se sienta seguro en casa, no deberían quedar dudas: no es recomendable que estés exponiendo a tu gato a este tipo de estrés gratuito. No importa cuántos seguidores quieras sumar.
Recordá que los gatos acuden a vos cuando tienen ganas y no hay atajos para hacer que tu gato se te acerque más seguido o que te quiera más. Vincularse con él día a día y enseñarle que acuda a tu llamado, es decir que reaccione a tu voz, es un trabajo que lleva tiempo. Respetemos su forma de ser y aprendamos a vincularnos con ellos de la forma más sana posible.