Los anteojos de sol cumplen dos funciones: le suman estilo a la vestimenta y protege a la vista de los rayos solares, lo que permite ver mejor ante la exposición y evita el encandilamiento. Sin embargo, es recomendable que estén limpios para que no obstruyan la vista.
El tiempo, el contacto permanente con el exterior, y también con la piel, el sudor, la grasa y los aceites que esta genera, son factores que hacen que los lentes de sol se ensucien, ya sea superficialmente o dejando marcas. Pero si no se limpian correctamente, la consecuencia puede ser peor que el problema, generando rayones irreversibles en los cristales.
Por eso, si se quiere alargar la vida útil de los anteojos y gozar de una buena vista mientras se los tiene puestos, utilizar el método que se detalla a continuación para limpiarlos y protegerlos.