El entrenador argentino Marcelo Bielsa se despidió de la selección de Uruguay tras su decepcionante participación en el Mundial 2026 donde quedó eliminado en primera ronda. Sobre el cierre de la charla, el entrenador rosarino pidió la palabra para referirse específicamente a su reacción viral ocurrida luego del partido contra España, cuando le gritó con furia "¡Dale de una vez!" a un camarógrafo de la transmisión oficial.
En una conferencia de prensa, que se extendió por más de una hora y media en el Estadio Centenario, el director técnico inició su descargo con lo que definió como "una disculpa entre comillas". Bielsa explicó que su exabrupto fue una respuesta a la demora en el inicio de las notas obligatorias que los entrenadores deben dar por contrato, en un momento de extrema vulnerabilidad emocional.
"Yo reaccioné porque tardaban, tardaban, y yo estaba sobrepasado por el dolor", confesó el Loco, cuestionando además que las empresas que compran los derechos de transmisión "manejan el tiempo de la angustia como si fuera el mismo tiempo de la felicidad".
En su análisis, el ahora exentrenador de Uruguay reconoció su falta de tacto en aquel momento: "Tal vez no fui todo lo educado que hubiera correspondido". Este pedido de disculpas se sumó a otras aclaraciones sobre su actitud durante el torneo, incluyendo su particular gesto en la foto oficial de la FIFA, sobre el cual afirmó: "No sirvo para modelar fotografías".
Tras brindar estas explicaciones, que fueron sus últimas palabras como seleccionador, Bielsa consultó al personal de prensa si la sesión había terminado, tomó sus papeles y se retiró de la sala de conferencias sin saludar, sellando así su salida definitiva del equipo charrúa.