Tesla, la automotriz estadounidense de Elon Musk, comenzó los movimientos necesarios para establecerse en Argentina y avanzar de manera gradual en la región.
La automotriz ya trabaja en la conformación de su estructura local y apunta a desarrollar infraestructura para vehículos eléctricos.
Tesla, la automotriz estadounidense de Elon Musk, comenzó los movimientos necesarios para establecerse en Argentina y avanzar de manera gradual en la región.
La estrategia de la compañía contempla, en una primera etapa, el desarrollo de infraestructura para vehículos eléctricos antes de avanzar hacia una comercialización a gran escala. En ese esquema, la instalación de una red de supercargadores aparece como una de las principales prioridades para facilitar la circulación de sus vehículos y reducir una de las principales barreras para la expansión de la movilidad eléctrica.
Para concretar ese objetivo, Tesla analiza apoyarse en la extensa red de estaciones de servicio de YPF. La intención es ubicar los primeros puntos de carga en lugares estratégicos y sobre los principales corredores viales, de manera de conectar los centros urbanos más importantes y ofrecer mayor autonomía a los futuros usuarios.
A la par del desarrollo de infraestructura, la empresa ya definió un responsable regional que tendrá bajo su órbita las operaciones de Argentina y Uruguay. Entre sus funciones estará avanzar en las negociaciones comerciales, impulsar la instalación de los cargadores y establecer las condiciones necesarias para el crecimiento de la marca en ambos mercados.
El desembarco se da en un momento de expansión para la movilidad sustentable en Argentina. Si bien el mercado automotor en general atraviesa una contracción en sus volúmenes, los patentamientos de vehículos electrificados muestran una evolución favorable. Durante los primeros seis meses del año, el segmento registró un fuerte crecimiento, con las automotrices asiáticas como protagonistas.
Uno de los principales interrogantes que deberá resolver Tesla será el precio de sus vehículos en el mercado argentino. La marca no podría, al menos inicialmente, acceder al régimen de importación con beneficios arancelarios debido al valor FOB de sus modelos, que supera los límites establecidos actualmente.
De esta manera, los vehículos de la automotriz deberían afrontar el arancel extrazona del 35%, además de los costos vinculados con impuestos, transporte y comercialización. Modelos como el Model 3 y el Model Y, que en otros mercados se ubican en una franja media-alta, podrían llegar al país con valores considerablemente superiores a los de otros competidores del segmento eléctrico.