La Policía de la provincia de Buenos Aires detuvo este lunes a tres patovicas que trabajan en el boliche Tom Jones de Necochea, donde se produjo la violenta agresión a Hugo Aguilar y su hijo José.
La Policía de la provincia de Buenos Aires detuvo este lunes a tres patovicas que trabajan en el boliche Tom Jones de Necochea, donde se produjo la violenta agresión a Hugo Aguilar y su hijo José.
La determinación fue tomada por el juez de Garantías de la localidad balnearia, Guillermo Lludgar, quien aceptó la solicitud que presentó el fiscal de la causa, Guillermo Sabatini. La misma está caratulada como "lesiones agravadas por el abuso premeditado de dos o más personas".
Según informó la agencia Noticias Argentinas, los presuntos involucrados en el hecho fueron identificados como Alan Pirrotta (30 años), Gonzalo "El Chapa" Roldán (33) y César Jorge "El Turu" Martínez (47). Los tres cumplen tareas de seguridad en el local bailable, que está ubicado entre las calles 87 y 4 y fue clausurado este lunes.
El martes serán indagados de manera formal por el fiscal, que integra la Unidad Fiscal Especializada número 3 de Necochea. Sabatini les tomará declaración sobre los hechos que se desataron el fin de semana en el puerta de la discoteca, que fueron difundidos a través de videos publicados en redes sociales.
"Queremos expresar nuestro repudio total y absoluto a las situaciones de violencia ocurridas durante esta madrugada, originadas en la puerta de nuestro establecimiento. Comenzaron con un grupo de personas que accionaron sobrepasando el vallado de ingreso, arrojando objetos y rompiendo la puerta de acceso principal; situación que duró más de 40 minutos, con agresiones al resto de las personas, poniendo en peligro la vida de las mismas, que, también, se encontraban en la vía pública", comienza el comunicado de los dueños de Tom Jones.
"El desencadenante terminó con los hechos ya conocidos, que lamentamos profundamente y ofrecemos las disculpas correspondientes, reafirmando que consideramos inadmisible la violencia y por eso han sido desvinculados los responsables. Aún entendiendo lo difícil que es a veces preservar la seguridad de todos en la nocturnidad, debemos transformarnos en verdaderos preventores y pacificadores de conflictos", concluyen.