El asesino de la científica argentina Camila Behrensen y su compañero de vivienda, el estudiante de posgrado chileno Pablo Guzmán Palma, se suicidó luego de cometer un segundo ataque en Kansas, Estados Unidos, donde mató a una tercera mujer.
El asesino de la científica argentina Camila Behrensen y su compañero de vivienda, el estudiante de posgrado chileno Pablo Guzmán Palma, se suicidó luego de cometer un segundo ataque en Kansas, Estados Unidos, donde mató a una tercera mujer.
La policía identificó que Kevin Ray Moore se suicidó el 16 de octubre luego de matar a otra estudiante en su domicilio en la ciudad de Kansas, donde la joven de 24 años cursaba estudios de doctorado. La investigación pude determinar que Moore había cometido los dos crímenes, gracias a las muestras de ADN extraídas en el asesinato de Camila Behrensen.
Mediante un cotejo realizado sobre las balas halladas, se concluyó también que el asesino utilizó la misma pistola con la que cometió crimen de la científica argentina. Un arma calibre 6 milímetros, con la cual le disparó a la estudiante Guzmán Palma luego de ingresar a su domicilio cerca de las 3 la madrugada.
En un comunicado de prensa, la fiscalía señaló que se usaron "datos telefónicos y de computadora, videos de vigilancia, pruebas balísticas y pruebas de ADN para determinar la causa de las muertes de Behrensen y Guzmán Palma, y para determinar que Moore era el sospechoso”.
Camila Behrensen, era una estudiante argentina de 24 años que se encontraba en los Estados Unidos cursando un posgrado predoctoral de biología en el Instituto Stowers de Investigación Médica.
La joven, hija del periodista Ernesto Behrensen, exdirector de Diarios y Noticias, había arrancado sus formación académica en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y se encontraba realizado diversos estudios sobre los cambios metabólicos de las moscas de la fruta.
Luego de conocerse el asesinato, el instituto Stowers de los Estados Unidos publicó un comunicado donde afirman que "estamos devastados por las trágicas muertes de investigadores predoctorales. Estos investigadores eran miembros de nuestra clase 2020 y de nuestra comunidad en el instituto".
Sus compañeros de clase y profesores describieron a Behrensen como una "joven brillante con un intelecto vibrante que se preocupaba profundamente por su trabajo y sus compañeros de clase".