Ahora viven en Francia, ya que Cvitanich se destaca en Niza, y son felices junto a su hija, que está por cumplir un año, ya casi camina y se para sola. Todos estos datos lo sabemos por la propia pareja comparten parte de sus intimidad en las redes sociales.
Más enamorados que nunca, tanto Chechu como Darío suben distintas fotos en Twitter e Instagram. Pero en una nota de un medio local, el futbolista recibió la crítica de que nunca sonríe.
Irónico, y un poco molesto, respondió a la crítica con una foto y un gesto que vale más que mil palabras.