Murió "Pepe" Gozalo, exmanager de Rodrigo Bueno

La noticia fue confirmada por su hija a través de las redes sociales. El reconocido representante de la movida tropical estaba en Asturias, "se fue a dormir y no abrió más los ojos", agregó el periodista Luis Ventura.

El mundo de la movida tropical está de luto, ya que en las últimas horas se confirmó la muerte José Luis “Pepe” Gozalo, el histórico manager del cuartetero Rodrigo Bueno.

La triste noticia la conformó la propia hija de Gozalo, Analía, y el periodista de espectáculo Luis Ventura en sus redes sociales.

Recién termina de fallecer el Pepe Gozalo, aquel manager emblemático de Rodrigo... con él se fueron muchos secretos de la movida musical”, tuiteó el presidente de APTRA y agregó: “Pepe Gozalo murió en Asturias... se fue a dormir y no abrió más sus ojos”.

Luis Ventura Pepe Gozalo

Por su parte, en su Instagram personal, Analía Gozalo escribió: “Papi, ¿quién me va a dar ahora esos abrazos de oso que me curaban mis ataques de pánico? Honro tu vida. Papá, espero que descanses en Paz”.

“Sé que me vas a seguir acompañando hasta que nos reencontremos. Escribo esto con mucho dolor y lágrimas, tal vez no sea el modo, pero no tengo fuerzas para avisar a la gente de tu partida. Volá alto Papi Pepe. Te cago amando en la eternidad”, completó su mensaje la arquitecta.

Anny Golazo

Quién era José Luis “Pepe” Gozalo

Hace un año, cuando se estaban por cumplir 22 de la muerte del músico cuartetero, Gozalo habló en Secretos Verdaderos (América) sobre la adicción a la cocaína que tenía El Potro.

Se pegaba un saque y se ponía ingobernable. Pero no era que me zamarreaba o que yo lo zamarreaba a él. Yo a Rodrigo le decía una sola cosa: ‘Nene, no jodás’”, contó Gozalo, quien fue duramente cuestionado por la forma en la que manejaba al artista.

José Luis Pepe Gozalo Rodrigo Bueno

Además, en 2018, en medio del escándalo por el estreno de El Potro, lo mejor del amor, la película de Lorena Muñoz que narra la vida del músico, el representante contó cómo encontró al cordobés tras el accidente que terminó con su vida.

“Ibamos a 160 km/h (...) Llegué, veo la camioneta de él cruzada arriba del guardarraíl y Dios me hizo frenar al lado de Rodrigo sin ver nada. Tuvo un poco de culpa la autopista, nunca llegó la ambulancia. Rodrigo ya estaba helado”, inició relatando.

Y detalló: “Le acomodé un poquito la parte del costado (de la cabeza), que estaba toda al descubierto y lo encontré bolsiqueado, es decir, con todos los bolsillos para afuera. Le había desaparecido el reloj, le habían desaparecido las cadenas, le habían desaparecido todas esas cosas”.