Como toda fanática del fútbol, Jimena Barón vivió el partido entre River y Boca a puro nervios. Es que los xeneizes se jugaban de local el pase a la final de la Copa Libertadores y tenían que ganar si o si contra su clásico rival.
Como toda fanática del fútbol, Jimena Barón vivió el partido entre River y Boca a puro nervios. Es que los xeneizes se jugaban de local el pase a la final de la Copa Libertadores y tenían que ganar si o si contra su clásico rival.
Sin embargo, la artista optó por ver el partido sola, en su cara “comiendo arroz integral” algo que calificó como “tristísimo”. Quien sí se dio el lujo de mirarlo en vivo y en directo y en familia fue su hijo Morrison, quien fue a la Bombonera a acompañar a su papá Daniel Osvaldo, ex jugador y fanático de Boca.
Durante el partido, Jimena se encargó de capturar cada segundo que “Momo” aparecía en cámara y sus gestos decían más que mil palabras.
Entre gritos e insultos, Barón festejó el único gol que hizo Boca en el partido y el cual no le alcanzó para pasar a la final, ya que River había ganado 2 a 0 en el Monumental.