Connie Ansaldi escribió esta nota para RatingCero.com sobre los famosos y cómo impactaron las redes sociales acerca de su forma de relacionarse con el público. ¿Muestran su verdadera cara?
1000 seguidores. 10000 seguidores. 100000 seguidores. Divino, hermosa, el mejor, perfecta, diosa, genio! Las voces de la gente se alzan y nosotros, escuchamos.
Nunca antes existió la cercanía con el publico, como ahora. Y mucho
menos, la respuesta y la reacción inmediata frente a una noticia o
situación de índole popular. Los distintos productos que se ofrecen en los canales de televisión tienen fans fieles. Y furiosos.
Aunados en hashtags y arengados por el ego y los ecos de las voces de sus propios ídolos se envalentonan sin limite.
Ahora bien: todos los que somos público somos viscerales. Pero no todos los que eran protagonistas, habían mostrado su verdadera piel. Escribir en primera persona te expone. Hablás de vos, desde vos y en realidad: para vos. Compartiendo con los demás.
ENVIAR. TWIT.
Asi vemos como famosos y no tanto, se alegran del fracaso de otros. Se
regodean "disimuladamente" en su éxito, se "horrorizan" frente a
fenómenos televisivos, se razgan las vestiduras al ver herido su pudor y
finalmente olvidan, como el personaje de Memento, la compasión que
pedían frente a sus propios fracasos, miserias y apocalipsis varios.
Así como los tatuajes perduran, la coherencia de algunos de nosotros, tambien. Otros, seguirán reclamando cabezas, sin darse cuenta que perdieron la
propia, a manos de la amnesia convenientemente momentanea. Aunque también, al igual que en la película, sólo el protagonista olvidaba. Los que observábamos el fenómeno, no. Todo está ahí, a la vista. Para quien sabe mirar.