El pasado domingo, el candidato a presidente de Unión por la Patria, Sergio Massa, resultó ser el más votado de las elecciones generales: se impuso por más de seis puntos por sobre Javier Milei, a quienes muchos daban por ganador en primera vuelta. Ambos tendrán tres semanas más de campaña y se enfrentarán en un balotaje el próximo 19 de noviembre.
Resulta llamativo ver a Juntos por el Cambio fuera de la pelea por la presidencia. Las malas decisiones, los individualismos y la feroz interna desgastaron a la coalición que a principio de este año se perfilaba como la principal fuerza para disputarle la presidencia al peronismo.
A la hora de explicar cómo Sergio Massa logró dar vuelta el resultado de las PASO, en lo primero que hay que centrarse es en la figura de Javier Milei, un personaje que irrumpió en la política para plantear algo nuevo; un “cisne negro” que logró enamorar a los jóvenes con sus ideas. Pero a mitad de camino comenzó con discursos violentos y grandes contradicciones: luego de las PASO puso en duda la continuidad de la educación pública, propuso el cierre de ministerios, desprestigió a candidatos opositores, insultó al Papa Francisco, entre otras tantas declaraciones polémicas.
Ante estos hechos, una posible presidencia del “León” comenzó a generar terror en una parte de la sociedad: “La Patria está en peligro”; “Votá por tus derechos” “Hay que defender la educación pública” fueron unas de las tantas frases que comenzaron a instalarse y a estar presentes en redes sociales, estaciones de trenes y universidades. A partir de este escenario, Sergio Massa se consolidó ante la opinión pública como el único candidato capaz de conservar y cuidar todo lo que Javier Milei proponía eliminar. Su estrategia se basó en tomar medidas para aliviar el bolsillo de los trabajadores y en presentarse como el candidato más “racional” para gobernar el destino del país los próximos cuatro años.
Otro dato a resaltar es el apoyo que obtuvo tanto de gobernadores e intendentes en todo el país. Su estrategia de campaña fue más federal y el candidato oficialista visitó varias provincias, donde protagonizó recorridas, estuvo presente con la gente y encabezó actos oficiales, como entrega de viviendas, inauguraciones de obras y apertura de nuevas escuelas.
De cara al 19 de noviembre, Sergio Massa centra su discurso en construir una gran alianza nacional, con la intención de incorporar a radicales, sectores del larretismo y dirigentes del peronismo.
Por su parte, Javier Milei tiene una tarea más difícil: deberá moderar su discurso, dejar la motosierra, negociar con “la casta” e ir a buscar a los votantes de Patricia Bullrich, la dirigente que acusó públicamente de “montonera asesina”.
Vamos rumbo al segundo balotaje de la historia argentina. Una elección que dejó varios heridos, provocó la fractura definitiva de Juntos por el Cambio y demostró que el peronismo está vivo y todo pareciera indicar que es el favorito para ganar la segunda vuelta.
Por Ángeles Frati, consultora y comunicadora política.