A mediados de junio, comenzó el llenado del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner que unirá el yacimiento neuquino de Vaca Muerta con la localidad de Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. El proceso concluirá el próximo 9 de julio, cuando se inaugure el primer tramo.
La obra se financió con el dinero del Estado Nacional, recaudado a partir de un aporte extraordinario a las grandes fortunas, que destinaba el 25% a través de asignaciones específicas con cuestiones que tienen que ver con el gas y a la construcción del Gasoducto.
El procedimiento se llevó a cabo en 10 meses, y se concretará durante un período fundamental del país, es decir, junio, julio y agosto de este año, ya que es cuando la Argentina consume más gas y demanda gas importado.
El proyecto permitirá resolver el problema de trasporte de gas que tiene Argentina en relación a los hidrocarburos. En ese sentido, Vaca Muerta representa, para el consumo actual del país, entre 100 y 150 años de uso de petróleo y gas.
Argentina no tiene problemas de reservas ni para la extracción, ya que hoy el mecanismo y el desarrollo tecnológico permite niveles de precios y de costos similares a los de Estados Unidos.
SE estima que la creación del Gasoducto permitirá el ahorro de 1.700 millones de dólares en 2023, y en el próximo año, alrededor de 4.000 millones de dólares.
La obra no finalizará con este proceso, sino que contará con otros procesos que aún no han arrancado y que pueden significarle a la Argentina la posibilidad de exportar hidrocarburos y de resolver el problema histórico con la escases de dólares, denominada restricción externa.