La vicepresidenta Cristina Kirchner y el ex mandatario Mauricio Macri se cruzaron por el gasoducto Néstor Kirchner, tras la inauguración el domingo pasado en la ciudad bonaerense de Salliqueló. El debate quedó instalado.
La vicepresidenta Cristina Kirchner y el ex mandatario Mauricio Macri se cruzaron por el gasoducto Néstor Kirchner, tras la inauguración el domingo pasado en la ciudad bonaerense de Salliqueló. El debate quedó instalado.
Primero fue Macri quien cuestionó al Gobierno por "anunciar con bombos y platillos" la inauguración del gasoducto, que en su opinión "llega tres años tarde", lo cual "costó a la Argentina más de 5000 millones de dólares".
La ex presidenta salió a responder con un mensaje en Twitter donde difundió cifras sobre obras de infraestructura en materia energética durante sus gestiones y las comparó con las correspondientes a los cuatro años de la gestión macrista.
"Entre 2003 y 2015 se instalaron 3.211KM de gasoductos troncales y 290.690 HP en plantas compresoras que permitieron ampliar la capacidad de transporte de producción de gas nacional en 26 millones de m3/día", afirmó. Los datos son contundentes.
En tanto, señaló que "entre 2016 y 2019", duraste la gestión de Cambiemos, "se instalaron 53KM de gasoductos troncales y 3.100 HP en plantas y turbocompresoras, cifras que -como los propios valores indican- no tuvieron impacto alguno en el sistema de transporte".
En redes sociales, el ex jefe de Estado agregó: "La vicepresidenta me acusa de no haber construido gasoductos. ¿Para qué iba a hacerlo, si nos había dejado sin gas para transportar? Su gobierno y el de su marido fueron desastrosos en energía, los peores de la historia: cayó la producción casi todos los años, multiplicaron las importaciones y los subsidios".
Pero eso es falso. El mayor problema fue la política de Repsol, ya que el proceso privatizador redujo los 100 pozos en explotación de YPF en 1994 a solo 10 en 1999, cifra que se mantuvo estable a 2011. Respecto a la producción, en 2006 se producían 660 barriles diarios, y cayó a 480 en 2012. Mientras que a partir de la nacionalización de la empresa petrolera estatal cambia la curva y en 2015 pasa a 580. Al mismo tiempo, las inversiones que promediaban los u$s2.200 millones saltaron a más de u$s6.200 millones. También se redujo el déficit energético.
Mientras que en la gestión macrista las inversiones cayeron y se impulsó la Resolución 46, que básicamente premiaba a las empresas privadas que no habían invertido hasta ese momento, en detrimento de YPF.
¿Y qué paso con la plata del préstamo del FMI? Ni un centavo para el gasoducto. Lo que quedó fue un megaendeudamiento con el organismo que, además sugería, no realizar la obra.