Las marcas importadas históricamente tenemos el 3% de participación en el mercado total de los patentamientos. No obstante, somos 30 marcas con más de 170 concesionarias y más de 300 talleres que requieren sostener la actividad. La mayoría de las empresas que representaran marcas importadas pertenecen a familias argentinas, no somos multinacionales. Por supuesto la red de concesionarios también tiene su historia, están presentes a lo largo y ancho del país con locales exclusivos, muchos con presencia desde hace décadas, y cuentan con recursos dedicados para la marca. Para nosotros Argentina es un país en el que queremos estar y hacer lo que sabemos hacer, que es, en muchos casos, dar continuidad a la compañía familiar.
Con Famly somos representantes de las marcas Jetour, KyC, Lifan y Faw, puedo decir que el poder de adaptación es una de nuestras virtudes. Conocemos bien como surfear los altibajos de nuestra economía y nos hemos mantenido activos a pesar del volumen de ventas, siempre con el foco en el largo plazo pensando en el desarrollo de las marcas que representamos y en la sustentabilidad de red de concesionarios exclusivos. Este año sumamos la línea de motos Lifan de producción nacional. Esta unidad es un gran paso ya que hará su aporte a toda la cadena de valor incrementando la actividad.
Este año comenzó bien, el nivel de ventas fue estable hasta que se suscitaron los cambios más drásticos en las regulaciones del banco central para pagos al exterior. Llevó un tiempo coordinar con las marcas y los bancos los nuevos términos de pago, también los plazos más largos para la financiación incrementaron los costos. Se requirió tiempo para que los nuevos funcionarios pudieran estudiar a fondo la situación de importaciones, hubo un período en el que no se aprobaron licencias de importación. De todos modos, entendemos que el nuevo sistema de control (SIRA) debería darnos previsibilidad y no generar mayores demoras por lo que estamos a la expectativa. Por otro lado, nos genera preocupación la suba de tasas de interés, ya que, quienes están en condiciones de reinvertir en el negocio en muchos casos redirigen los fondos a inversiones financieras y quienes necesitan del crédito, en nuestro caso las pymes que requieren vehículos de trabajo o los usuarios de motos, se encuentran con costos de financiación que están lejos de su alcance.
Creemos que el 2023 no será un boom de ventas. La situación de la economía argentina aún será delicada, pero sí podemos pensar en tener un año similar al 2022. Esto nos permitirá no interrumpir la actividad hasta la recuperación económica.
Paula Cavicchioli es directora de Famly.