La salida de la pandemia será con más derechos o con más odio

Los momentos de incertidumbre y crisis generan un terreno fértil para construir un adversario al que estigmatizar y adjudicarle todos los males.

La pandemia dejó consecuencias en las subjetividades: al igual que las guerras mundiales, marcó un punto de inflexión en las sociedades y desnudó nuestros valores y demandas. Estamos en un momento de incertidumbre y crisis inédita, lo que genera un malestar social y un terreno fértil para los discursos de odio.

En las crisis se construye un adversario para estigmatizarlo: los pobres, los inmigrantes, se construye otro y una explicación simplista para adjudicarle todos los males. Pero previo a la pandemia ya había un crecimiento de la derecha: una, la de Donald Trump y Jair Bolsonaro, que añoraba volver al pasado y que frente a la hipermodernidad proponía volver a la familia, la patria y el hogar. Otra, una derecha más cool, tecnócrata y liberal al estilo de Mauricio Macri y Sebastián Piñera, que hace eje en la meritocracia.

Con la pandemia de radicalizaron las derechas y se fundieron en una sola tras el discurso contra el Estado y las falsas antinomias como Salud vs. Economía o Individuo vs. Autoritarismo. Los libertarios como Javier Milei y José Luis Espert irrumpen como outsiders pero no lo son. La diferencia con el liberalismo clásico es que aquel tenía una idea de progreso y nación y mayores derechos, este es reaccionario, autoritario y agresivo contra la ampliación de derechos. No hay que subestimar el fenómeno: la salida de la pandemia será con más Estado y mayores derechos o con más odio.

Nahuel Sosa es sociólogo, abogado y docente de la UBA. Director del Centro de Formación y Pensamiento. Analista político.