Fin al mito de que las reformas laborales hacen crecer el empleo

Un repaso por las reformas históricas demuestra que el problema no son los impuestos, ni la carga o el costo laboral lo que permite que haya más empleo en Argentina.

Hoy terminamos con el mito de que en la Argentina para que crezca el empleo hay que recorrer el camino de una reforma laboral.

Todo el tiempo se escucha que es necesario una reforma laboral para que básicamente crezca el empleo en nuestro país. De hecho, varios dirigentes de la oposición ya lo propusieron como Cristian Ritondo, Martín Tetaz, Patricia Bullrich y José Luis Espert. ¿Y cuál es la razón que esgrimen para explicar que esto resolvería el problema del empleo en Argentina? Dicen que es muy caro contratar. Por lo tanto, analizan que si es más barato contratar entonces va a haber más empleo.

Sin embargo, llama la atención que referentes del gobierno de Mauricio Macri, en el cual se redujo el empleo en 250 mil puestos de trabajo, hagan propuestas para resolver este problema.

Los cambios en el mercado laboral

Por eso quiero desmitificar que menos impuestos van a resolver el problema del empleo de nuestro país. Y para ello hago un repaso de lo que pasó cuando se desregularizó el mercado de trabajo en la Argentina:

  • En 1989 se implementaron los vales alimentarios.
  • En 1991 se descentralizaron las paritarias
  • En 1992 se impulsó el proyecto de empresas eventuales
  • En 1993, la reforma de Cavallo redujo las contribuciones patronales con topes indemnizatorios.
  • En 1994, el sistema previsional pasa a ser privado con las famosas AFJP.
  • Desde 1995 en adelante tuviste lo que se llama contratos “basura”, esa ley que promovió contratos que quitaban derechos a los trabajadores.
  • En 2001 se dio la aprobación de la llamada “Ley Banelco”

Todo eso que desreguló el mercado de trabajo no significó más empleo en Argentina y los datos son contundentes:

  • En 1989 la desocupación era del 7,6%.
  • En 1995 ascendió a 17,5%.
  • En 2002 llegó a casi el 20%.

Reformas laborales y cifras del empleo

  • En 2003 y 2004 hubo incrementos altísimos del salario mínimo, vital y móvil y en 2004 además se terminó con la Ley Banelco.
  • En 2008 se impulsó la Asignación Universal por Hijo.
  • En 2009 se terminó con las AFJP, el sistema previsional privado, que había sido un negocio financiero fenomenal en la Argentina para muy poquitos.
  • En 2011 se impulsó el Régimen de Trabajo a horario.
  • En 2012, se aumentaron las indemnizaciones.
  • En 2013, se impulsó el régimen de trabajadores y trabajadoras de casas particulares.
  • Y en 2014 se impulsó la ley de empleo registrado que ayudaba o favorecía a que las PyMEs pagaran menos por una contratación de un trabajador.

Se podría pensar que con todas estas leyes seguro hubo más desempleo. Pero los datos son contundentes. En 2015 el desempleo se redujo en 6%. Con eso queda en claro que el problema no son los impuestos, ni es la carga o el costo laboral lo que permite o no que haya más empleo en Argentina.

También desmitifico otra cuestión: que las grandes empresas pagan muchos impuestos y que pagan mucho en cargas sociales. ¿Cuáles son los ejemplos? Arcor, una de las principales empresas que produce alimentos en el país, entre impuestos y cargas sociales paga el 8% del total de ventas. Molinos, paga 7,5%; Aluar paga el 10,6% y Carrefour paga el 5,3%.

En promedio, este conjunto de empresas líderes no paga más del 7,1% entre cargas sociales e impuestos. Es decir, el problema no son los trabajadores, no son los impuestos ni las cargas sociales.

*Hernán Letcher y un nuevo capítulo de Café con Letcher para C5N.com. Magíster en Economía Política (FLACSO). Director Centro de Economía Política Argentina (CEPA).