Este 8 de noviembre se cumple un año de la firma de la Declaración de La Paz, en la que mandatarios y dirigentes políticos de América Latina y Europa señalaron desde Bolivia, con motivo de la toma de posesión de Luis Arce como nuevo presidente, que el golpismo de ultraderecha es la principal amenaza a la democracia en la región.
A un año de aquella declaración, bien vale reflexionar sobre aquel golpe de Estado contra la democracia en Bolivia, sobre los apoyos mediáticos y políticos que todavía mantiene, y sobre la necesidad de exigir a todos aquellos que se dicen demócratas que concreten ese compromiso con las voluntades populares.
Algunos que se proclaman defensores del progresismo, aún no han terminado de entender lo que significa la ultraderecha como amenaza a la democracia y como posibilidad golpista real.
Pablo Iglesias es Doctor en Ciencia Política e investigador. Preside el Instituto República.