La creencia de que los vehículos más grandes brindan mayor protección está muy instalada en el imaginario social, pero un estudio reciente del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) aportó nueva información sobre esta idea. Según el informe, el peso de un auto juega un papel clave en su seguridad, pero su influencia varía dependiendo del tipo de vehículo y del impacto que genera al chocar con otros.
Los datos muestran que incrementar el peso en autos livianos reduce ene gran medida el riesgo de fatalidades. Sin embargo, cuando se trata de modelos ya pesados, el beneficio para sus ocupantes es mínimo y el peligro para quienes viajan en vehículos más pequeños se incrementa. Esta diferencia es especialmente evidente en los SUV y camionetas de gran tamaño, que pueden representar una amenaza mayor en las rutas.
Estos hallazgos ponen en discusión el concepto de que un mayor tamaño siempre equivale a más seguridad. Aunque las mejoras estructurales redujeron el riesgo en colisiones entre distintos tipos de vehículos, el exceso de peso sigue siendo un factor a considerar.
Qué sucede con los autos grandes: ¿son más seguros o más riesgosos?
El informe del IIHS analizó cómo el peso de los autos influye en la seguridad tanto de los ocupantes como de otros conductores en la vía. Los resultados indican que agregar peso a autos livianos reduce la posibilidad de muertes en accidentes, pero este beneficio desaparece en vehículos que ya son pesados. De hecho, en los SUV y camionetas, el incremento de masa genera un mayor riesgo para los demás automovilistas.
David Harkey, presidente del IIHS, explicó que la creencia de que un vehículo más grande siempre es más seguro es un concepto erróneo. Según el estudio, los SUV y camionetas de gran tamaño no solo ofrecen un beneficio marginal a sus ocupantes, sino que pueden aumentar el peligro para otros autos en la carretera.
Históricamente, las diferencias de tamaño entre vehículos representaban un problema de compatibilidad en caso de choque. SUV y camionetas tenían una mayor altura, lo que generaba impactos letales sobre los capós de los autos más pequeños. Sin embargo, desde 2009, los fabricantes trabajaron en ajustar el diseño estructural de estos vehículos, alineando sus puntos de absorción de impacto y mejorando la seguridad en colisiones.
El análisis comparó datos de siniestros entre 2011 y 2022 y reveló una disminución en la mortalidad de ocupantes de autos convencionales al chocar con SUV. En el primer período, un choque contra un SUV de más de 2.270 kg significaba un 90% más de riesgo de muerte, mientras que en los últimos años esta cifra se redujo al 20%. En el caso de las camionetas, aunque su peligrosidad también disminuyó, siguen representando un riesgo mayor en colisiones con autos más pequeños.
Además, el estudio resaltó el impacto del peso promedio en la seguridad vial. Mientras que en 2017 el peso medio de los autos en EE. UU. era de 1.486 kg, en 2022 aumentó a 1.500 kg, reduciendo la brecha con el promedio de 1.814 kg de todos los vehículos. En el caso de los SUV, la cantidad de modelos que superan los 2.268 kg se redujo, mientras que las camionetas pickups incrementaron su masa, con el 97% de los modelos recientes superando los 1.814 kg.
Según Harkey, equilibrar el peso entre distintos tipos de autos fue positivo para la seguridad en la vía. Pese a eso, señaló que reducir el tamaño de las camionetas podría generar aún mayores beneficios, especialmente teniendo en cuenta que muchos conductores no las usan para transportar cargas pesadas.
El informe del IIHS deja en claro que el peso de un vehículo es un factor clave en la seguridad vial, pero su impacto varía dependiendo del tipo de auto. Aunque las camionetas y SUV redujeron su peligrosidad en los últimos años, su tamaño sigue representando un desafío para la protección de todos los usuarios de la vía.