Quedarse dentro de un auto estacionado en días de altas temperaturas es un riesgo que se suele subestimar, pero puede tener efectos severos en la salud. Aunque muchas personas creen que abrir las ventanas o buscar una sombra es suficiente para evitar el peligro, puede pasar que el interior de un vehículo pueda calentarse rápidamente y volverse un entorno peligroso.
En cuestión de minutos, la temperatura dentro del auto puede superar ampliamente la del exterior, lo que favorece la aparición de síntomas como mareos, fatiga, confusión y, en casos extremos, pérdida de conciencia. La hipertermia, una condición en la que el cuerpo no puede autorregular su temperatura, es una de las principales amenazas en estos escenarios y puede derivar en un desenlace fatal si no se actúa a tiempo.
Diversos organismos internacionales advierten que los niños, los adultos mayores y las mascotas son los más propensos a sufrir los efectos del calor dentro de un auto. La combinación de una rápida elevación de temperatura y la incapacidad de disipar el calor eficientemente convierte a estos vehículos en trampas mortales en los días más calurosos del año.
Perro dentro auto
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Cuáles son los riesgos poco conocidos de quedarse adentro del auto cuando hace mucho calor
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) de Estados Unidos, en tan solo 10 minutos, la temperatura dentro de un auto puede elevarse más de 10 grados Celsius. Esto significa que, aunque la temperatura ambiente no sea extrema, el interior del vehículo puede alcanzar niveles peligrosos en muy poco tiempo.
El principal riesgo en estos casos es la hipertermia, una condición en la que el cuerpo supera su capacidad de regular el calor, provocando síntomas como sudoración excesiva, piel enrojecida, mareos y desorientación. En situaciones más graves, puede derivar en convulsiones y pérdida del conocimiento. De acuerdo con el National Institute of Health, esta situación se agrava cuando el cuerpo ya presenta dificultades para disipar el calor, como ocurre en niños pequeños, ancianos y personas con problemas de salud preexistentes.
Los niños son especialmente vulnerables, ya que su temperatura corporal se incrementa entre tres y cinco veces más rápido que la de un adulto. Datos de la NHTSA indican que, en 2022, al menos 33 niños murieron en Estados Unidos debido a golpes de calor dentro de vehículos. En años anteriores, la cifra llegó hasta 53 fallecimientos anuales por esta causa.
Las mascotas también enfrentan un gran peligro al ser dejadas dentro de un auto en días de calor. Un estudio de la Universidad de Nottingham Trent, en el Reino Unido, demostró que las temperaturas dentro de los vehículos superaron los 35 grados incluso en épocas del año donde la temperatura ambiente no era extrema. Los perros, por ejemplo, tienen una capacidad limitada para disipar el calor, ya que no transpiran como los humanos y dependen de la respiración para enfriarse. Los primeros signos de insolación en ellos incluyen jadeo intenso, encías enrojecidas, inestabilidad y colapso. Sin una intervención rápida, esto puede llevar al coma e incluso a la muerte.
Por otro lado, muchas personas creen erróneamente que el peligro solo se presenta en las horas centrales del día, pero los estudios indican que el período más caluroso dentro de los vehículos suele darse en la última parte de la tarde. Esto resalta la importancia de no subestimar el impacto del calor en ningún momento del día.