La FIFA postergó este domingo el partido de octavos de final entre las selecciones de México e Inglaterra en el estadio Azteca por motivos de seguridad, a causa de las fuertes tormentas eléctricas que afectaron la zona.
La FIFA reprogramó el cruce de octavos de final tras la activación del protocolo de seguridad por la caída de rayos cerca del estadio.
La FIFA postergó este domingo el partido de octavos de final entre las selecciones de México e Inglaterra en el estadio Azteca por motivos de seguridad, a causa de las fuertes tormentas eléctricas que afectaron la zona.
El esperado encuentro deportivo, clave para definir al próximo rival del combinado de Noruega en los cuartos de final, sufrió una modificación horaria imprevista por razones estrictamente climáticas.
El comienzo del compromiso estaba previsto de forma original para las 21 (hora de Argentina). No obstante, las condiciones meteorológicas adversas forzaron a las autoridades a activar el Protocolo de Tormenta Eléctrica y demorar las acciones.
Poco antes del horario del partido, intensas precipitaciones comenzaron a castigar la zona urbana. Estas lluvias llegaron en compañía de una importante y peligrosa actividad eléctrica en los alrededores del recinto.
Frente a este escenario, los responsables aplicaron la normativa de seguridad de la FIFA. Esta regla ordena la suspensión de toda actividad y la evacuación de las tribunas durante al menos 30 minutos si los sensores detectan un rayo dentro de un radio de 13 kilómetros.
La reglamentación internacional establece una medida de precaución adicional. Si el sistema registra un nuevo impacto eléctrico dentro de ese perímetro, el conteo de media hora vuelve a foja cero para garantizar la integridad física del público.
La FIFA reprogramó el comienzo del juego para las 22. Sin embargo, las autoridades aclararon que este nuevo horario dependerá en exclusiva de la evolución del clima y de la ausencia de nuevas descargas en las cercanías.