En una tarde inolvidable en el Miami, Inglaterra y Francia protagonizaron uno de los encuentros más vibrantes y con más goles en la historia de los Mundiales. Los dirigidos por Thomas Tuchel se impusieron por 6 a 4 en la definición por el último escalón del podio, convirtiéndose en el duelo por el tercer puesto con mayor cantidad de tantos jamás registrado, superando el 6-3 de los galos ante Alemania en 1958. Con este triunfo, el seleccionado inglés alcanzó su segunda mejor ubicación histórica, un hito que no lograba desde hace seis décadas.
El primer tiempo fue un monólogo de los Three Lions, que pese a iniciar con figuras como Harry Kane, Jordan Pickford y Jude Bellingham en el banco de suplentes, arrollaron a un equipo francés llamativamente pasivo. La cuenta se abrió apenas a los dos minutos con un golazo de Declan Rice, seguido por un cabezazo de Ezri Konsa a los 18 minutos tras un tiro de esquina. La contundencia inglesa llegó a su punto máximo gracias a Bukayo Saka, quien facturó por duplicado antes del descanso para sellar un contundente 4-0.
En el complemento, la historia dio un giro dramático tras cuatro cambios realizados por el entrenador Didier Deschamps, que dirigió su último partido en Francia. Kylian Mbappé y Bradley Barcola descontaron rápidamente, aprovechando una defensa inglesa que mostró una endeble resistencia y permitiendo que Francia se pusiera a tiro del empate con un parcial de 4-3. Durante este pasaje, Mbappé no solo lideró la remontada, sino que alcanzó los 10 goles en el certamen, superando la marca histórica de Lionel Messi en los Mundiales y consolidándose en la cima de la tabla por la Bota de Oro.
Cuando el asedio francés parecía total, una infracción de Malo Gusto sobre Djed Spence le permitió a Inglaterra respirar desde el punto penal. Saka no falló su ejecución, completando así su triplete personal y estirando la ventaja a 5-3. Aunque Ousmane Dembélé volvió a descontar a los 95 minutos para poner suspenso al cierre, una jugada magistral de Jude Bellingham en el tiempo de descuento selló el 6-4 definitivo que desató el festejo de los Three Lions.
Este resultado representa para Inglaterra el fin de una racha negativa en partidos por el tercer puesto, tras las caídas sufridas en 1990 y 2018, logrando su mejor desempeño desde el título obtenido en 1966. Por el lado de "Les Bleus", el encuentro marcó la despedida de Deschamps como entrenador tras un ciclo de 14 años que incluyó la gloria en Rusia 2018. Tras este espectáculo de goles, el Mundial 2026 bajará el telón este domingo con la gran final entre Argentina y España en Nueva York.