"Le paso 80 mil pesos todos
los meses"; "Le dejó una casa enorme en Pilar"; "Sebastián cada vez pasa menos
tiempo con sus hijos". Estas son algunas de las frases que se dijeron desde el
entorno, incluso los propios protagonistas, sobre el escándalo que viven
Sebastián Ortega y Guillermina Valdes.
Todo comenzó cuando la
modelo comenzó a vivir una relación con Marcelo Tinelli, mientras que el
productor ya había estaba en pareja con otra mujer. Ortega demostró su molestia
públicamente, pero la semana pasada fue el detonante pero la pésima relación
que tienen como expareja.
Valdes y Tinelli tenían
planeado un viaje a Miami y Orlando junto a sus respectivos hijos, para lo cual
la modelo debía pedir permiso a la jueza para poder salir del país junto a
Paloma, Dante y Helena, los hijos que tuvo con Ortega, quien desde un
principio le impidió que el viaje se realizara en un vuelo privado.
Luego de haber escuchado
las dos campanas, en donde cada uno dio su versión de los hechos, Guillermina
Valdes tomó la determinación de no hablar más con la prensa sobre su situación
actual con su exmarido y dejarlo todo en manos de la Justicia.
Así lo informó Lucía, la
hermana de la modelo, a RatingCero.com: "Dice Guillermina que fue la primera
vez que sale a defenderse, que fue peor y que siente que algunos montaron una
campaña en su contra, basada en datos que están fuera de la realidad. Es por
eso que decidió no hablar más y que a partir de ahora lo resuelva la Justicia".
De esta manera, Valdes
prefiere llamarse a silencio y proteger a sus hijos de la exposición mediática
y, desde Miami, habló con su hermana para que mandara este mensaje, mientras
continúa disfrutando del viaje familiar junto a Tinelli.