La primera edición de los MTV Video Music Awards, en 1984, estuvo a cargo de la Reina del Pop que aprovechó la mirada del mundo entero para interpretar “Like a Virgin” vestida de novia con una coreografía en la que hacía movimientos sexuales explícitos.
El videoclip fue grabado en 1989 y muestra a una Madonna morocha que en plena iglesia busca seducir a un santo, el que incluso llora sangre mientras la diva aparece en corpiño.
En 1990 Madonna lanzó una gira por demás polémica para la época, con coreografías explícitamente sexuales, y de la cual surgieron los famosos sujetadores cónicos.
En 1992 Madonna tuvo su mayor exploración sexual con el disco “Erótica” y el libro “Sex”. El disco causó tanto escándalo que incluso muchos años después YouTube decidió retirarlo de su plataforma. El libro, por su parte, contenía más de 300 fotos artísticas con imágenes de sexo explícito.
Una vez más Madonna dio la nota en la ceremonia de premiación de 2003, cuando en medio de una versión muy sensual de “Like a Virgin” beso en la boca a las dos princesas del Pop.
En 2006, MTV decidió censurar el video “Justify My Love” por ser demasiado explícito al contener desnudos, escenas de relaciones homosexuales o sadomasoquismo.
Durante un show en junio de 2012 decidió bajarse el corpiño y mostrar un pezón en medio de una canción. Los espectadores, en su mayoría de religión musulmana, se mostraron muy ofendidos con la actitud de la artista en su gira MDNA.
Siguiendo la línea de la libertad de expresión por medio del cuerpo, en 2014 compartió una foto en las redes sociales donde lució sus axilas con bellos: “Pelo largo, ¡no importa!”, aseguró la artista junto a hashtags en inglés “Arte por libertad”, “Revolución del amor” y “Corazón rebelde”.
El rapero no pudo evitar poner un gesto de incomodidad luego de que Madonna lo besara en la boca en pleno escenario en el festival Coachella en Los Ángeles.
Todo marchaba bien durante la movilización en Washington DC. Con frases inspiradoras, Madonna se subió al escenario y le habló a la multitud presente. “Quiero comenzar la revolución del amor”, aseguró pero luego lanzó un comentario violento a modo de chiste que no causó gracia: “Alguna vez se me pasó por la cabeza poner una bomba en la Casa Blanca”.