- La propiedad fue construida originalmente en 1906.
- El interior conserva elementos de su arquitectura histórica.
- El diseño estuvo a cargo de la reconocida Pamela Shamshiri.
- La vivienda incluye espacios pensados para compartir en familia y con amigos.
Historia y diseño romántico: la propiedad de la protagonista de El diablo viste a la moda se aleja de los interiores minimalistas y apuesta por una decoración mucho más cálida, colorida y cargada de personalidad. Así es la casa de campo que tiene Anne Hathaway en California.
Para definir la decoración de los espacios comunes, la estrella estadounidense y su esposo, Adam Shulman, compartieron con los diseñadores diferentes referencias de la cultura popular.
Entre ellas aparecen Wes Anderson, David Bowie, Yves Saint Laurent y Rihanna, cuyas estéticas sirvieron como inspiración para construir una vivienda con una identidad particular. La influencia se puede observar en la combinación de colores, la simetría y la incorporación de detalles inesperados. El azul huevo de pato y el verde pálido conviven con la madera oscura y las telas de aspecto lujoso.
Como es la casa de Anne Hathaway en California
La propiedad, construida en 1906 y renovada por Studio Shamshiri, conserva buena parte de su carácter histórico, pero incorpora muebles contemporáneos, textiles llamativos y detalles inspirados en las antiguas casas de campo británicas. El resultado es una vivienda donde la madera oscura, los colores intensos y las diferentes texturas conviven con elementos modernos. La combinación genera ambientes sofisticados, pero también cálidos y habitables.
Uno de los principales elementos de la casa de Anne Hathaway es la madera, presente en paredes, vigas y diferentes estructuras de la propiedad. El material aporta calidez y refuerza el carácter histórico de la vivienda. Sin embargo, para evitar que los ambientes resulten demasiado oscuros, el diseño incorpora textiles claros, tonalidades vivas y muebles de líneas contemporáneas.
La cocina también se aleja de los espacios completamente despejados y apuesta por un ambiente funcional, pensado para ser utilizado en la vida cotidiana. Una isla delgada ocupa el centro y funciona como punto de encuentro para cocinar y conversar. Las vigas y la carpintería de madera aportan personalidad, mientras que distintos objetos de uso cotidiano permanecen a la vista.
Por otro lado, el dormitorio profundiza la inspiración de las contrucciones rurales inglesas. Las paredes en rosa empolvado se combinan con una estructura de cama de madera de inspiración mid-century y una mesita de noche de cuero. Los tonos también tienen un papel importante. Un jarrón en tono turquesa y flores en tonos burdeos generan puntos de contraste sobre el fondo rosado. La habitación completa la propuesta con sábanas claras, cojines florales, estampados y detalles metálicos que aportan diferentes texturas y evitan que el ambiente resulte uniforme.