La última gala de eliminación de Gran Hermano, donde con el 52, 83% Walter “Alfa” Santiago fue quien dejó la cara tras un mano a mano con Romina Uhrig, dejó momentos que llamaron la atención entre los participantes en la despedida.
La última gala de eliminación de Gran Hermano, donde con el 52, 83% Walter “Alfa” Santiago fue quien dejó la cara tras un mano a mano con Romina Uhrig, dejó momentos que llamaron la atención entre los participantes en la despedida.
Cuando Santiago del Moro anunció que el elegido por el público para dejar el reality era Alfa, el participante más grande se levantó y fue hasta la habitación solo sin ser acompañado por nadie, y a la queja de “los peronistas”, por los juegos artificiales que se anunció el nombre del eliminado.
Si bien Camila Latanzzio, la única aliada que le quedaba a Walter dentro de casa, fue quien lo acompañó hasta llegar a la puerta para salir, cuando salieron a la galería el saludo fue de total indiferencia.
Ante una serie de juegos artificiales, Walter empezó a saludar uno por uno, hablando por lo bajo a pesar de que todos pensaban que los ruidos de afuera eran por él. Ya en la galería, el reciente eliminado empezó a saludar a los que se convirtieron en sus excompañeros.
La primera fue a su contrincante en la placa, Romina a quien apenas le dio un beso, luego se despidió de Lucila “La Tora” Villar con quien tuvo un cálido abrazo, al igual que con Marcos Ginocchio.
Pero cuando le tocó despedirse de la cantante de cumbia, esta apenas tuvo un saludo distanciado, lo que llamó la atención ya que eran un dúo inseparable.
La reacción de la exdiputada ante las quejas reiteradas de Alfa fue sorprendente. “Lo peronchos son. Estos son los perulos”, se lo escuchaba decir un poco enojado, haciendo referencia del apoyo político que podría tener Romina.
En ese momento, Uhrig solo atinó a reír y mordiéndose el labio, tuvo la complicidad de “La Tora” sin compartir el pensamiento de su excompañero.