






Una travesía científica se internó en la remota isla para seguir las huellas de antiguos marineros, naufragios y asentamientos olvidados del siglo XIX. Entre restos de barcos, objetos dispersos en la costa y pistas enterradas bajo la arena, los investigadores reconstruyen historias que permanecen ocultas en uno de los rincones más inhóspitos del Atlántico Sur.
En 1968, cuatro investigadoras del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) realizaron la primera campaña científica femenina en la Antártida. La expedición al archipiélago Melchior marco un hito en el estudio de la biodiversidad y superó barreras logísticas en un ámbito que hasta entonces era exclusivo para hombres.