La investigación por la muerte de Izan Aguirre, el niño de 6 años hallado sin vida en Santa Fe sigue su curso. Los resultados preliminares de la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense provincial confirmaron que la causa del deceso fue asfixia, consolidando la hipótesis de un ataque intencional.
En el marco de las medidas dispuestas por la fiscal Daniela Montegrosso, la madre del menor permanece detenida en forma preventiva mientras la Justicia avanza con las pericias para determinar las circunstancias exactas del hecho y así deslindar responsabilidades.
Además, durante la autopsia los profesionales detectaron pelos sujetos en una de las manos del niño. Es por esto que los peritos analizan si este elemento obedece a un intento de defensa o forcejeo antes de morir, por lo que las muestras serán cotejadas genéticamente con el entorno del menor para identificar a quién pertenecen.
La investigación aguarda estudios complementarios para precisar la mecánica exacta del hecho y reconstruir los últimos minutos del niño.
El desgarrador testimonio de los abuelos de Izán
A medida que la Justicia santafesina avanza en la causa por el crimen de Izan Aguirre, los abuelos del pequeño rompieron el silencio. Entre la conmoción y el desconcierto, la familia relató las últimas horas del menor y la conducta inusual que mostró su madre, hoy detenida como principal sospechosa del hecho.
Juan, abuelo del niño, recordó con dolor la monotonía de la última tarde compartida en familia, donde nada anticipaba el desenlace: "La vimos como todos los días, bien; no vimos nada raro. Tomamos mate, comimos... Él nos hacía renegar y nos hacía reír como siempre".
El hombre detalló en diálogo con Mariela López Brown por C5N la afectuosa despedida que tuvo con su nieto antes de que el pequeño cruzara a la vivienda contigua: "Le dije que al otro día lo despertaba temprano para ir a la escuela y me respondió: ‘No, Tata, porque va a llover’. Lo último que me dijo fue: ‘Hasta mañana, Tata, te amo’, como siempre".
Por su parte, la abuela del menor, Romina, abordó el impacto de la detención de su propia hija y la reacción que tuvo la mujer al momento de ser arrestada por la policía: "Cuando la sacaron, la seguí por atrás, la toqué y le dije: ‘Hija, estoy con vos’. Ella me miró, pero no me miró a mí; no era la persona que yo conocía. No me reconoció".
Pese a la imputación que pesa sobre la joven, la familia expresó su incredulidad ante la hipótesis del infanticidio. "Ella nunca le haría nada a su hijo porque lo amaba. Cuando quedó embarazada tenía 15 años y desde el primer latido lo amamos todos; siempre estuvimos unidos por él. No sabemos, no entendemos qué pasó", concluyó.