"La peor función de mi vida fue muy vergonzosa. Estábamos haciendo Algo en común y yo entraba al principio y al final. Todas las funciones las miraba desde el costadito y me empecé a sentir un poquito mal de la panza. Faltaba poco para entrar y pensé 'voy y vengo' y entre que lo pensé... ya tenía que salir a escena", comenzó a relatar el actor en Morfi, todos a la mesa.


