



Un calendario electoral desgastante, la interna oficialista y una economía en crisis, marcada por la alta inflación, desembocaron en la derrota del peronismo y el triunfo de Javier Milei. El líder libertario, ahora, intenta imponer en tiempo récord un cambio inmenso de la matriz política, económica y social de la Argentina.
El Presidente atravesó una semana intensa al anunciar el decretazo con el que busca una amplia reforma económica y del Estado. La presentación puso en alerta a constitucionalistas, levantó una ola de protestas y cacerolazos, y llevó a la oposición a plantearse cómo afrontará el debate legislativo.
El líder libertario asume este domingo en medio de muchos interrogantes. Sus primeras medidas apuntan a un fuerte ajuste que impactará en la clase media. Los interrogantes sobre su gabinete y el respaldo de los representantes de la ultra derecha internacional.
Tanto Caputo como Bullrich terminaron cerrando acuerdos de espaldas a Macri. LLA mostró un saludable gesto de independencia, pero puede ser un mal augurio para un gobierno que quiere hacer la reforma más importante y drástica desde el menemismo.
El presidente electo vivió una semana frenética por las idas y vueltas en el armado de su gabinete. Su relación con el exmandatario y una comunicación errática de sus voceros quedaron en el centro de la escena. Mientras, el oficialismo busca reagruparse para ocupar su nuevo rol opositor y dar pelea al ajuste que se viene.
Las expresiones antidemocráticas, agresiones y amenazas fueron una constante durante la campaña. Las denuncias de supuesto fraude en redes sociales por parte de los libertarios, que no fueron judicializadas, ponen en evidencia que lo que está en juego es la calidad misma del sistema.