
El 29 de julio de 1966, la dictadura de Onganía desató una brutal represión contra estudiantes y docentes en la UBA. Fue el inicio de una intervención feroz que desmanteló el sistema universitario más avanzado de América Latina.
El Comité Nacional para la Prevención de la Tortura alertó sobre condiciones inadecuadas, maltratos y el uso creciente del encierro como herramienta de gestión penal.







El politólogo Matías Bianchi reflexionó sobre la crisis estructural de la democracia moderna contemporánea como consecuencia de factores como el debilitamiento del Estado-nación, el crecimiento de la brecha económica y el avance del poder tecnológico y financiero global.